Transporte dispuesto a bajar pasaje si el combustible cae a L75
El sector transporte ha mantenido históricamente una relación directa entre las tarifas del pasaje y las variaciones en el precio de los combustibles, principalmente el diésel, que representa uno de los principales costos operativos.

27 de junio de 2026
La dirigencia del transporte en Honduras manifestó su disposición a revisar a la baja el precio del pasaje urbano e interurbano, siempre que el costo del galón de combustible descienda hasta los 75 lempiras, una condición que, según el sector, permitiría ajustar las tarifas sin afectar la sostenibilidad de las unidades.
El sector transporte ha mantenido históricamente una relación directa entre las tarifas del pasaje y las variaciones en el precio de los combustibles, principalmente el diésel, que representa uno de los principales costos operativos. Cada ajuste en los carburantes suele generar negociaciones entre transportistas y autoridades para evitar aumentos o establecer subsidios temporales.
En los últimos meses, el comportamiento del precio del combustible ha mostrado fluctuaciones, lo que ha mantenido abierto el debate sobre la necesidad de actualizar las tarifas del transporte público. En este escenario, tanto el gobierno como el sector privado han buscado mecanismos de diálogo para evitar impactos directos en los usuarios.
De acuerdo con representantes del rubro del transporte, una reducción sostenida en el precio del combustible hasta niveles cercanos a los 75 lempiras por galón abriría la posibilidad de disminuir el costo del pasaje, siempre que se mantenga la estabilidad en los demás insumos operativos como repuestos, mantenimiento y salarios de conductores.
Los dirigentes explican que el comportamiento actual de los costos no permite una rebaja inmediata en las tarifas, ya que el margen de operación continúa siendo limitado. Sin embargo, aseguran que el sector está dispuesto a sentarse en mesas técnicas con las autoridades del Instituto Hondureño de Transporte Terrestre (IHTT) para evaluar escenarios de ajuste en función del precio del combustible.
Asimismo, reiteraron que cualquier modificación en la tarifa del pasaje debe basarse en un análisis técnico que considere la estructura real de costos del sistema de transporte, evitando decisiones unilaterales que puedan afectar tanto a los usuarios como a los operadores del servicio.
Por ahora, el sector mantiene su postura de que una baja significativa en los carburantes es la principal condición para trasladar beneficios a los pasajeros, mientras continúan las discusiones sobre la estabilidad del sistema tarifario en el país.










