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Transición de gobierno en Honduras sigue sin avances oficiales

Desde el entorno del gobierno saliente no han ofrecido explicaciones claras sobre el estado de este proceso. Intentos de medios de comunicación por obtener declaraciones de funcionarios de Libre o de miembros del gabinete actual han resultado infructuosos

7 de enero de 2026

A menos de un mes para el cambio de gobierno en Honduras, el proceso formal de entrega de mando entre la administración saliente y el gobierno entrante continúa sin avances significativos, lo que ha despertado preocupación entre actores políticos, expertos y la ciudadanía ante lo que tradicionalmente debe ser un procedimiento clave para garantizar la continuidad administrativa y la estabilidad institucional.

 

A 21 días del traspaso presidencial, programado para el 27 de enero de 2026, no se han realizado reuniones oficiales ni se ha presentado información pública detallada sobre reuniones de transición entre representantes del Partido Libertad y Refundación (Libre), actualmente en el poder, y el equipo designado por el Partido Nacional, que asumirá el Ejecutivo con el presidente electo, Nasry “Tito” Asfura.

 

Desde el entorno del gobierno saliente no han ofrecido explicaciones claras sobre el estado de este proceso. Intentos de medios de comunicación por obtener declaraciones de funcionarios de Libre o de miembros del gabinete actual han resultado infructuosos, y algunos asesores han señalado que no tienen información disponible sobre la coordinación de la transición.

 

La designada presidencial electa, María Antonieta Mejía, ha señalado que la tardanza se debe a una instrucción interna del partido oficialista para no facilitar el procedimiento, en particular vinculada a la excandidata presidencial Rixi Moncada, quien habría indicado a empleados públicos que no apoyaran los esfuerzos de transición. Esta situación ha llevado a que, según Mejía, no se haya producido ningún acercamiento institucional formal entre ambas administraciones.

 

Tradicionalmente, la transición de gobierno en Honduras implica reuniones de entrega y recepción entre las autoridades salientes y entrantes para revisar temas administrativos, financieros, programas gubernamentales y funciones de cada dependencia estatal. La ausencia de este intercambio genera incertidumbre sobre la continuidad de políticas públicas, manejo de presupuestos y la gestión de compromisos institucionales en los primeros días del nuevo gobierno.

 

El reclamo por parte del Partido Nacional también se da en momentos en que, pese a la falta de transición formal, el equipo de Asfura ya ha iniciado la conformación de su gabinete de ministros y otros cargos clave, en preparación para el inicio de funciones, según declaraciones de voceros de la administración entrante.

 

Este clima de espera y tensiones políticas se produce en un contexto en el que la presidenta saliente, Xiomara Castro, ha asegurado que cumplirá su mandato hasta el final constitucional y que el traspaso de mando se realizará de manera pacífica, aunque sin detallar cómo se sincronizarán los aspectos técnicos de la transición.

 

Analistas consultados indican que la ausencia de un proceso transparente de entrega-recepción puede afectar la percepción de normalidad democrática y la confianza en las instituciones, especialmente en un momento en que el país se prepara para una renovación en el Ejecutivo que podría traer cambios importantes en política económica y social.

 

En los próximos días, diversas voces políticas y sectores de la sociedad civil han instado a establecer espacios de diálogo para agilizar la transición antes del 27 de enero, con el objetivo de asegurar que el nuevo gobierno cuente con la información y herramientas necesarias para asumir sin contratiempos las responsabilidades de Estado.

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