Tierra alcanzará su punto más cercano al Sol el 3 de enero
Este evento astronómico es completamente natural y no genera efectos perceptibles en la vida cotidiana ni en las estaciones, aunque resulta relevante para cálculos astronómicos y observaciones científicas de la órbita terrestre y su relación con el Sol.

29 de diciembre de 2025
Este sábado 3 de enero de 2026 a las 11:15 hora local, la Tierra alcanzará su perihelio, es decir, el punto más cercano al Sol en su órbita, situándose a una distancia aproximada de 147 099 894 kilómetros del astro rey, según explicó el astrónomo M.Sc. Ricardo Pastrana, del DAAF/UNAH.
El fenómeno forma parte del año anomalístico, definido como el tiempo que transcurre entre dos pasos consecutivos de la Tierra por el perihelio, con una duración de 365 días, 6 horas, 13 minutos y 52,6 segundos, alrededor de 24 minutos más que un año gregoriano, como el que concluyó recientemente.
Según las leyes de Kepler, la Tierra se desplaza en una órbita elíptica alrededor del Sol, ubicado en uno de los focos de la elipse. Durante su movimiento de traslación, el planeta experimenta momentos de máxima cercanía al Sol (perihelio) y máxima lejanía (afelio). El afelio de este año se registrará el 6 de julio de 2026 a las 11:30 hora local, a una distancia de 152 087 775 km, aproximadamente cinco millones de kilómetros más lejos que en el perihelio.
La inclinación del eje terrestre, de 23,5°, determina que el hemisferio sur reciba más radiación solar durante el perihelio, mientras que el hemisferio norte experimenta temperaturas más bajas en comparación. Esta inclinación, y no la distancia al Sol, es lo que realmente regula las estaciones del año.
La velocidad orbital de la Tierra también varía según su posición en la órbita elíptica. En promedio, el planeta se desplaza a 29,8 km/s, pero al pasar por el perihelio alcanza 30,3 km/s, lo que significa que viaja 87 veces más rápido que el sonido y 300 veces más rápido que un auto de Fórmula 1.
Este evento astronómico es completamente natural y no genera efectos perceptibles en la vida cotidiana ni en las estaciones, aunque resulta relevante para cálculos astronómicos y observaciones científicas de la órbita terrestre y su relación con el Sol.










