STENEE exige mantener subsidio eléctrico con control de abusos
El subsidio a la electricidad en Honduras ha sido un tema de controversia durante varios años. Bajo la política conocida como “Energía Gratis”, hogares que consumen hasta cierto nivel de kilovatios‑horas mensuales han recibido apoyo para reducir la carga de su factura.

29 de enero de 2026
La dirigencia del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (STENEE) ha solicitado al Gobierno y al Congreso garantizar la continuidad del subsidio a la energía eléctrica, al tiempo que se implementen mecanismos para evitar que el beneficio sea aprovechado indebidamente o favorezca a quienes no lo requieren.
El subsidio a la electricidad en Honduras ha sido un tema de controversia durante varios años. Bajo la política conocida como “Energía Gratis”, hogares que consumen hasta cierto nivel de kilovatios‑horas mensuales han recibido apoyo para reducir la carga de su factura.
Este esquema ha beneficiado a un gran número de abonados residenciales, aunque también ha generado preocupaciones sobre su focalización y costo fiscal.
En declaraciones públicas, representantes del sindicato sostienen que el subsidio ha sido una herramienta importante para aliviar la factura eléctrica de cientos de miles de hogares con bajo consumo, especialmente en momentos de inflación y presiones económicas, y que su eliminación podría agravar la carga financiera de las familias más vulnerables.
Sin embargo, el STENEE también hizo un llamado a establecer controles más estrictos para garantizar que los recursos públicos destinados a este apoyo social no beneficien a consumidores con altos niveles de consumo o a sectores que no forman parte de los grupos más necesitados. Según sus planteamientos, estas modificaciones ayudarían a mejorar la sostenibilidad del subsidio a largo plazo sin desproteger a quienes realmente dependen de él.
El pedido sindical se enmarca en un contexto de debates públicos sobre la política energética del país, donde diversos sectores —incluyendo organizaciones empresariales, autoridades gubernamentales y grupos sociales— discuten cómo equilibrar la necesidad de mantener tarifas accesibles con la obligación de preservar la viabilidad financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Organizaciones como el STENEE argumentan que, sin un enfoque más preciso para dirigir los subsidios hacia las familias de menores ingresos, el mecanismo puede terminar favoreciendo a consumidores con mayor capacidad de pago, lo que afecta la eficiencia del sistema y presiona las finanzas de la estatal eléctrica.
Por su parte, autoridades y analistas han señalado que la sostenibilidad de los subsidios requiere una revisión constante para equilibrar el apoyo social con la necesidad de garantizar el funcionamiento operativo de la ENEE y evitar déficits que terminen repercutiendo en la calidad del servicio o en las finanzas públicas.
El debate sobre el futuro del subsidio energético continúa en la agenda nacional, con diferentes propuestas sobre cómo mejorar su focalización, transparencia y eficiencia sin dejar desprotegidos a los sectores más vulnerables de la población hondureña.










