Solo dos de seis helicópteros comprados han sido entregados
Expertos y observadores consultados han señalado que la falta de información pública detallada sobre el estado de la adquisición y las entregas restantes genera dudas sobre el cumplimiento de los compromisos contractuales.

30 de enero de 2026
La adquisición de seis helicópteros para la Fuerza Aérea Hondureña (FAH), promovida por la administración anterior, enfrenta incertidumbre luego de que solo dos aeronaves del lote contratado hayan llegado al país, mientras las restantes cuatro siguen sin fecha clara de entrega, generando interrogantes sobre el avance del proyecto tanto en el sector público como entre analistas de seguridad.
La operación de compra de estas aeronaves tipo Airbus H145 D3 se realizó con la intención de fortalecer las capacidades operativas de la FAH en múltiples misiones, como transporte, búsqueda y rescate, apoyo humanitario y combate al narcotráfico.
El contrato, gestionado por la Secretaría de Defensa Nacional con el fabricante Airbus Helicopters S.A.S., incluyó también capacitación para pilotos y técnicos hondureños.
A pesar de ello, hasta el momento solo han sido formalmente entregados dos de los seis aparatos adquiridos, lo que equivale a aproximadamente el 33 % del total pactado.
Esto ha dejado en suspenso el destino de las otras cuatro unidades que, según registros originales del acuerdo, debían llegar en etapas posteriores.
Expertos y observadores consultados han señalado que la falta de información pública detallada sobre el estado de la adquisición y las entregas restantes genera dudas sobre el cumplimiento de los compromisos contractuales, sobre todo dado el alto costo del proyecto y los recursos comprometidos.
En documentos divulgados en su momento, se estimaba que estas aeronaves tendrían un costo multimillonario para el erario hondureño, cifra que incluye no solo los helicópteros sino también entrenamiento y servicios asociados.
Asimismo, se ha cuestionado la transparencia del proceso, ya que no ha habido comunicación oficial exhaustiva sobre por qué solo se han recibido dos unidades, ni si existen plazos actualizados o penalidades en caso de retraso en las entregas.
La capacitación de personal especializado que forma parte integral del contrato es otro punto que aún carece de detalles públicos claros, en cuanto a su avance y resultados concretos.
La situación ha caído en manos del nuevo Gobierno, que ahora debe verificar el estado real del proyecto, evaluar si hubo cumplimiento de cláusulas contractuales y ofrecer informes precisos a la ciudadanía sobre el uso de los fondos públicos en esta compra de aeronaves que, hasta ahora, solo ha rendido parcialmente resultados.










