Sequía amenaza producción y abastecimiento a millones
La situación mantiene especial preocupación en las zonas productivas, donde la falta de agua ha afectado cultivos y aumentado el riesgo para la seguridad alimentaria de numerosas familias.

6 de octubre de 2026
Alrededor de 5.6 millones de hondureños continúan expuestos a los efectos de la sequía, pese a las lluvias registradas en diferentes regiones del país. La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) informó que 233 municipios permanecen bajo algún nivel de alerta, mientras 103 de ellos siguen clasificados en alerta roja.
Las autoridades advierten que las precipitaciones recientes no han sido suficientes para revertir completamente el déficit acumulado durante los meses secos. La situación mantiene especial preocupación en las zonas productivas, donde la falta de agua ha afectado cultivos y aumentado el riesgo para la seguridad alimentaria de numerosas familias.
Aunque algunas fuentes de agua y embalses han comenzado a recuperarse con las lluvias, esto no significa que la emergencia haya terminado. En el Distrito Central, por ejemplo, la recuperación de las represas convive con una alerta por sequía que continúa vigente debido al déficit acumulado.
El titular de Copeco, Reinaldo Sánchez, señaló que aproximadamente el 80 % del territorio nacional se encuentra bajo algún tipo de alerta relacionada con la sequía. De los 233 municipios incluidos en este escenario, 103 permanecen en alerta roja por las consecuencias derivadas del prolongado período seco.
La problemática tiene una incidencia directa en el sector agrícola y ganadero, particularmente en comunidades que dependen de las lluvias para garantizar sus cosechas y disponer de agua para sus actividades productivas. Las pérdidas acumuladas también incrementan la preocupación por el acceso a alimentos durante los próximos meses.
Frente a este panorama, Copeco ha coordinado acciones de asistencia junto con Naciones Unidas y otras instituciones. Hasta ahora, las autoridades reportan apoyo a alrededor de 40 municipios, mientras se busca ampliar la atención hacia otras comunidades que continúan enfrentando condiciones críticas.
Otra de las medidas implementadas es el Programa de Siembra de Nubes, mediante el cual se han realizado ocho vuelos de estimulación de lluvias. Las operaciones han utilizado aproximadamente 800 litros de yoduro de plata y forman parte de un programa que contempla 20 vuelos, siempre sujetos a condiciones atmosféricas que permitan realizar las intervenciones.
Las operaciones aéreas se han concentrado en departamentos como Francisco Morazán, Comayagua, Choluteca, Valle, La Paz, Intibucá, Lempira y Yoro, incluyendo sectores del sur del país donde la disponibilidad de agua y las condiciones agrícolas han generado especial preocupación.










