Sequía amenaza cosechas hondureñas por falta de lluvias
FENAGH advierte que la falta de lluvias podría reducir hasta un 30% la producción agropecuaria con repercusión fuerte en el mercado nacional.

10 de julio de 2026
El sector agropecuario hondureño mantiene la alerta ante los efectos de una sequía prolongada que podría provocar una fuerte reducción en los niveles de producción nacional. La Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (FENAGH) advirtió que, si las condiciones climáticas continúan afectando al país, las pérdidas podrían alcanzar hasta un 30% en diferentes rubros productivos.
La irregularidad de las lluvias y las altas temperaturas han generado preocupación entre productores agrícolas y ganaderos, especialmente en zonas vulnerables como el Corredor Seco hondureño. La falta de humedad en los suelos y la reducción de agua disponible representan un riesgo para cultivos como maíz, frijol y otros productos básicos, además de afectar la disponibilidad de pastos para el ganado.
El escenario climático está relacionado con la influencia del fenómeno de El Niño, que ha provocado períodos más secos y una canícula con menor cantidad de precipitaciones en varias regiones del país. Autoridades y organismos especializados han señalado la necesidad de aplicar medidas preventivas para reducir el impacto sobre la producción de alimentos.
Representantes de la FENAGH señalaron que el sector productivo enfrenta un panorama complejo debido a la prolongación de las condiciones secas. Según sus estimaciones, una extensión de la sequía podría traducirse en una caída significativa de la producción, afectando tanto a agricultores como a ganaderos que dependen directamente de las condiciones climáticas para mantener sus actividades.
Los productores explicaron que la falta de lluvias impacta directamente en los ciclos de cultivo, ya que muchos agricultores dependen de las precipitaciones para garantizar el desarrollo adecuado de sus cosechas. Además, la reducción de agua limita la capacidad de riego y aumenta los costos de producción para quienes buscan mantener sus cultivos mediante sistemas alternativos.
El sector ganadero también enfrenta dificultades por la disminución de pastizales y fuentes de agua para los animales. Los productores advierten que, de mantenerse la sequía, podrían registrarse mayores gastos para la alimentación del ganado y una reducción en la productividad de las fincas.
Ante esta situación, representantes del sector agrícola han solicitado fortalecer las acciones de apoyo, incluyendo asistencia técnica, estrategias de manejo del agua y programas que permitan a los productores enfrentar los efectos del cambio climático. Instituciones gubernamentales ya han anunciado medidas de prevención y coordinación para reducir los impactos en la seguridad alimentaria del país.
La preocupación aumenta porque una menor producción podría generar efectos en la disponibilidad y precios de algunos alimentos básicos. Por ello, los sectores productivos consideran necesario implementar soluciones de corto y largo plazo que permitan mejorar la adaptación del campo hondureño frente a fenómenos climáticos cada vez más frecuentes.










