Seguridad va tras cabecillas criminales
Las recientes reformas aprobadas contemplan mayores controles para personas identificadas como integrantes de organizaciones criminales, incluyendo restricciones sobre comunicaciones y condiciones especiales de reclusión.

25 de septiembre de 2026
El ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, informó que las autoridades concentran sus operaciones en identificar y capturar a los principales dirigentes de estructuras criminales, mediante acciones de inteligencia, investigación y despliegues en zonas consideradas prioritarias.
Las declaraciones se producen en medio de una nueva etapa de la estrategia de seguridad hondureña, con medidas dirigidas contra organizaciones criminales y reformas orientadas a fortalecer las herramientas legales para combatir maras, pandillas y otras estructuras delictivas.
El Gobierno también ha planteado avanzar hacia un esquema de “Estado ordinario reforzado”, acompañado de operaciones focalizadas en diferentes sectores del territorio nacional bajo el plan “Escudo de Honduras”.
Velásquez explicó que el objetivo no es limitar las acciones a la captura de integrantes de menor rango, sino avanzar hacia los niveles de dirección de las organizaciones. Para ello, los equipos de seguridad utilizan información de inteligencia e investigaciones destinadas a establecer quiénes ejercen funciones de liderazgo y dónde desarrollan sus actividades.
El funcionario señaló que existen varios puntos de intervención en el Distrito Central, con participación de agentes policiales, fiscales y otras instituciones vinculadas a las investigaciones. También reconoció que la cantidad de elementos disponibles obliga a distribuir los recursos de acuerdo con las zonas y prioridades identificadas por las autoridades.
Otro componente de la estrategia está relacionado con el control de las actividades criminales que, según Seguridad, pueden continuar coordinándose desde los centros penitenciarios.
Las recientes reformas aprobadas contemplan mayores controles para personas identificadas como integrantes de organizaciones criminales, incluyendo restricciones sobre comunicaciones y condiciones especiales de reclusión.
Las autoridades sostienen que las operaciones buscan combinar presencia territorial, investigación criminal y acciones judiciales para avanzar contra las estructuras desde sus niveles de dirección. Velásquez afirmó que la estrategia responde a las características particulares de Honduras y continuará desarrollándose mediante intervenciones focalizadas en diferentes zonas del país.










