Seguridad reconoce reto para desarticular bandas criminales
Velásquez explicó que uno de los principales desafíos para el Estado es evitar que las bandas criminales se fortalezcan nuevamente después de los golpes operativos realizados por las fuerzas de seguridad.

5 de agosto de 2026
El ministro de Seguridad de Honduras, Gerson Velásquez, afirmó que combatir y desmantelar las estructuras criminales continúa siendo una tarea compleja para las autoridades, debido a la capacidad de adaptación que mantienen estos grupos delictivos para reorganizarse y continuar operando.
Las autoridades de seguridad han señalado que las organizaciones dedicadas a actividades ilícitas han modificado sus métodos de operación, pasando de estructuras tradicionales a grupos más fragmentados que mantienen presencia en diferentes zonas del país. Según la Secretaría de Seguridad, una de las estrategias actuales busca afectar no solo a los integrantes de estas organizaciones, sino también sus recursos económicos y redes de apoyo.
El combate contra delitos como la extorsión, asociación criminal y otras actividades relacionadas con el crimen organizado ha requerido una coordinación entre la Policía Nacional y el Ministerio Público mediante investigaciones especializadas y seguimiento a las estructuras financieras de estos grupos.
Velásquez explicó que uno de los principales desafíos para el Estado es evitar que las bandas criminales se fortalezcan nuevamente después de los golpes operativos realizados por las fuerzas de seguridad. La captura de miembros clave, según las autoridades, puede generar divisiones internas, pero también nuevas formas de organización criminal.
El funcionario destacó que la lucha contra estos grupos requiere procesos de investigación más profundos, debido a que las estructuras delictivas no dependen únicamente de sus líderes visibles, sino también de redes encargadas de logística, financiamiento y distribución de recursos.
Como parte de las acciones recientes, las instituciones de seguridad han impulsado operativos dirigidos contra organizaciones vinculadas a delitos como la extorsión, incluyendo investigaciones orientadas a identificar responsables y afectar el flujo económico generado por actividades ilegales.
Además, la estrategia oficial contempla fortalecer unidades especializadas y mejorar la coordinación con el Ministerio Público para lograr procesos judiciales sustentados con pruebas técnicas que permitan obtener resultados contra los responsables.
El reconocimiento de las autoridades refleja que la seguridad pública continúa siendo uno de los principales desafíos de Honduras, donde el combate al crimen organizado requiere acciones permanentes, inteligencia policial y una respuesta integral para evitar que las estructuras delictivas vuelvan a tomar fuerza.










