Sector privado hondureño trabajara en la gestión de Nasry Asfura
Bajo la consigna de una "reconstrucción nacional", la cúpula empresarial extendió un voto de confianza al presidente electo, Nasry Juan Asfura Zablah, condicionando el éxito del periodo a una agenda de reformas profundas y estabilidad jurídica.

12 de enero de 2026
En un pronunciamiento clave para el arranque del año 2026, el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) ha formalizado su postura frente al nuevo ciclo político que inicia en el país. Bajo la consigna de una "reconstrucción nacional", la cúpula empresarial extendió un voto de confianza al presidente electo, Nasry Juan Asfura Zablah, condicionando el éxito del periodo a una agenda de reformas profundas y estabilidad jurídica.
Tras un periodo marcado por la polarización y la incertidumbre institucional, Honduras se encuentra en una fase de transición tras el reciente proceso electoral. El sector productivo busca posicionarse no solo como un espectador, sino como un actor determinante en la toma de decisiones económicas, enfocándose en revertir los bajos índices de desarrollo humano y competitividad que sitúan al país en puestos críticos a nivel global.
El documento, respaldado por decenas de cámaras de comercio y asociaciones gremiales, destaca los siguientes puntos neurálgicos para la administración entrante:
El COHEP urge al retorno de Honduras al CIADI y a la creación de un entorno previsible para los inversionistas, enfatizando que la "reconstrucción no se hace con discursos, sino con inversión real".
Ante la cifra de más de dos millones de hondureños con problemas laborales, la empresa privada propone un "Pacto por el Empleo", que incluye la reactivación del empleo por hora y la ampliación del Régimen de Importación Temporal.
El sector privado calificó el combate a la corrupción como un "imperativo ineludible", señalando que la posición 154 de 180 en el Índice de Percepción de la Corrupción es una barrera estructural para el crecimiento.
Se solicita una revisión al tamaño del Estado, la modernización del sector eléctrico y la garantía absoluta al respeto de la propiedad privada para frenar las invasiones de tierras.
"El 2026 es un año de oportunidades históricas para demostrar que somos un país que respeta la voluntad de su gente y apuesta por la estabilidad", cita el comunicado en su cierre.
Para el sector empresarial, la prioridad número uno debe ser la generación de empleo digno, considerándolo la política social más efectiva para frenar la migración y la pobreza. El mensaje final es un llamado a la unidad: dejar atrás las divisiones políticas para enfocarse en un proceso de concertación nacional entre el gobierno y el sector privado.










