SAG impulsa inversiones para combatir la sequía
Como parte de una estrategia de adaptación al cambio climático, la SAG ya había puesto en marcha proyectos para rehabilitar distritos de riego en diferentes zonas del territorio nacional, con el objetivo de mejorar la eficiencia en el uso del agua y brindar mayor estabilidad a la producción agrícola.

27 de julio de 2026
La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) anunció la ejecución de nuevas inversiones para reducir el impacto que la sequía ha provocado en el campo hondureño, especialmente entre los productores que han sufrido pérdidas debido a la escasez de lluvias. La estrategia contempla el fortalecimiento de la infraestructura de riego y otras acciones dirigidas a mejorar la disponibilidad de agua para la producción agrícola.
El titular de la SAG, Moisés Molina, explicó que mientras otras instituciones atienden las necesidades alimentarias derivadas de la emergencia, la dependencia concentra sus esfuerzos en proteger la actividad productiva y evitar que las afectaciones continúen incrementándose durante el presente ciclo agrícola.
Las condiciones de sequía han afectado diversas regiones del país, donde numerosos agricultores reportan pérdidas parciales y, en algunos casos, la destrucción total de sus cultivos. La falta de precipitaciones ha reducido la disponibilidad de agua para riego y generado preocupación por el abastecimiento de alimentos y el impacto económico sobre miles de familias que dependen de la agricultura.
Como parte de una estrategia de adaptación al cambio climático, la SAG ya había puesto en marcha proyectos para rehabilitar distritos de riego en diferentes zonas del territorio nacional, con el objetivo de mejorar la eficiencia en el uso del agua y brindar mayor estabilidad a la producción agrícola.
De acuerdo con las autoridades, una de las principales medidas será la inversión superior a 140 millones de lempiras destinada a la rehabilitación de sistemas de riego, infraestructura considerada fundamental para enfrentar los efectos de la sequía y garantizar el suministro de agua en las áreas de cultivo.
Además, la institución prepara un programa de perforación de pozos con el respaldo de la cooperación japonesa y avanza en las gestiones para obtener un financiamiento cercano a los 30 millones de dólares, recursos que permitirían ampliar la infraestructura hídrica para el sector agropecuario.
Molina reconoció que varios productores decidieron sembrar pese a las advertencias sobre la escasez de lluvias, lo que derivó en pérdidas importantes de cosechas. Ante esta situación, indicó que será necesario brindar apoyo a quienes resultaron afectados para mitigar las consecuencias de la emergencia.
Especialistas consideran que la modernización de los sistemas de riego, la construcción de nuevas obras hidráulicas y la implementación de tecnologías para un uso más eficiente del agua serán claves para aumentar la resiliencia del sector agropecuario frente a los efectos de la variabilidad climática.










