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Romeo Vásquez denuncia persecución política tras ser incluido en la lista de los más buscados

En un comunicado difundido desde un paradero desconocido, Vásquez expresó: "Hoy aparezco en una lista de los 10 más buscados en Honduras. Ofrecen recompensa por mi paradero, como si decir la verdad fuera delito. Pero no me escondo. No tengo miedo porque defender la patria nunca ha sido un crimen".

24 de marzo de 2025

La Policía Nacional de Honduras divulgó este fin de semana un cartel con los diez criminales más buscados del país, incluyendo al exjefe de las Fuerzas Armadas, Romeo Vásquez Velásquez. Se ha ofrecido una recompensa de 500,000 lempiras (aproximadamente 19,530 dólares) por información que lleve a su captura. En respuesta, el general retirado afirmó ser víctima de una "persecución política".

 

En un comunicado difundido desde un paradero desconocido, Vásquez expresó: "Hoy aparezco en una lista de los 10 más buscados en Honduras. Ofrecen recompensa por mi paradero, como si decir la verdad fuera delito. Pero no me escondo. No tengo miedo porque defender la patria nunca ha sido un crimen".

 

Vásquez fue jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas el 28 de junio de 2009, cuando el entonces presidente Manuel Zelaya fue derrocado y expulsado del país en un golpe de Estado. Días después, el 5 de julio, se produjo un incidente violento en el aeropuerto Toncontín durante el intento de Zelaya de regresar a Honduras. En medio de la represión militar, Isis Obed Murillo, un joven manifestante, perdió la vida tras recibir un disparo en la cabeza.

 

El Ministerio Público ha acusado a Romeo Vásquez y a los generales retirados Venancio Cervantes y Carlos Roberto Puerto de homicidio y homicidio en grado de tentativa contra Alex Roberto Zavala, otro manifestante. Los tres exmilitares fueron arrestados el 5 de enero de 2024 y encarcelados en la Penitenciaría Nacional, aunque una semana después lograron la revocación de la medida y pasaron a arresto domiciliario. Sin embargo, el 3 de marzo, la Corte de Apelaciones de lo Penal revirtió esa decisión, ordenando su reingreso a prisión.

 

Venancio Cervantes y Carlos Roberto Puerto cumplieron con la orden y regresaron a la Penitenciaría Nacional el 18 de marzo, pero Romeo Vásquez no se ha presentado y su paradero es desconocido.

 

En su mensaje público, el exjefe militar defendió sus acciones en 2009, argumentando que cumplió con su deber al obedecer una orden de la Corte Suprema de Justicia para detener lo que consideraba un intento ilegal de Zelaya de imponer una Asamblea Constituyente.

 

"Cumplí con mi deber como soldado y ciudadano. Obedecí una orden directa de la Corte Suprema de Justicia para detener un intento ilegal de imponer una Asamblea Constituyente al estilo de Cuba y Venezuela. Lo hice por Honduras. Por respeto a la ley. Por amor a mi país", declaró.

 

Según Vásquez, la persecución en su contra no se debe a delitos reales, sino a motivaciones políticas. "Me persiguen no por robar, ni por matar. Me persiguen por cumplir la ley y alzar la voz contra la mentira", afirmó. Además, acusó al gobierno de proteger a personajes vinculados al narcotráfico mientras lo criminalizan a él.

 

El fiscal general de Honduras, Johel Zelaya, ha insistido en que el juicio contra los tres exmilitares no responde a una persecución política. De acuerdo con la Fiscalía, las investigaciones han demostrado que el 5 de julio de 2009 las Fuerzas Armadas actuaron de manera "brutalmente desproporcionada", disparando indiscriminadamente contra manifestantes pacíficos con fusiles de alto poder y grueso calibre.

 

Por su parte, Romeo Vásquez ha hecho un llamado a organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA), la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que vigilen su situación y denuncien lo que él califica como una "venganza política".

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