Represa San José apunta a funcionar para 2028
El edil explicó que la obra fue retomada semanas atrás luego de permanecer paralizada, y ahora se proyecta como una de las principales soluciones a la escasez del vital líquido en Tegucigalpa y Comayagüela.

19 de marzo de 2026
El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, anunció que la represa San José podría entrar en funcionamiento durante el primer trimestre de 2028, tras la reciente reactivación de este proyecto estratégico para el abastecimiento de agua en la capital.
La represa San José ha sido un proyecto marcado por retrasos y ajustes a lo largo de los años. Iniciada en administraciones anteriores, la obra sufrió paralizaciones por problemas financieros y contractuales, lo que ha postergado su finalización.
El edil explicó que la obra fue retomada semanas atrás luego de permanecer paralizada, y ahora se proyecta como una de las principales soluciones a la escasez del vital líquido en Tegucigalpa y Comayagüela.
Según detalló, la represa permitirá llevar agua potable a sectores densamente poblados como la colonia Kennedy y zonas aledañas, priorizando inicialmente el suministro a centros educativos, unidades de salud y estaciones policiales.
Zelaya también destacó que este proyecto representa la primera gran obra de este tipo en más de tres décadas en la capital, lo que refleja su importancia dentro de la planificación hídrica de la ciudad.
No obstante, el alcalde advirtió que, mientras la represa entra en operación, la población deberá enfrentar un escenario complicado durante la temporada seca, con racionamientos de agua que podrían extenderse entre tres y cinco días, con periodos de servicio limitados.
Además, señaló que se trabaja en la recuperación de camiones cisterna para mejorar la distribución del agua en las zonas más afectadas, al tiempo que hizo un llamado a la ciudadanía a adoptar medidas de ahorro en el consumo diario.
Actualmente, el proyecto busca convertirse en una fuente clave de abastecimiento para la capital, con capacidad para beneficiar a cientos de miles de habitantes que enfrentan problemas recurrentes de acceso al agua potable.
En este contexto, la reactivación de la represa representa una apuesta a mediano plazo para mejorar la infraestructura hídrica, aunque en el corto plazo las autoridades insisten en la necesidad de medidas de contingencia y uso responsable del recurso ante la persistente crisis de abastecimiento en la ciudad.










