Refuerzan lucha contra el hambre con cooperación internacional
El programa “Mesoamérica sin Hambre” es impulsado por alianzas internacionales que incluyen a gobiernos y organismos multilaterales, con el objetivo de promover políticas públicas que garanticen el derecho a la alimentación y el desarrollo sostenible en la región.

27 de marzo de 2026
Nuevos actores internacionales se integran al programa regional de seguridad alimentaria en Honduras, luego de que la Cooperación Española y la FAO confirmaran su participación en el fortalecimiento de iniciativas orientadas a combatir el hambre y la pobreza en el país.
El programa “Mesoamérica sin Hambre” es impulsado por alianzas internacionales que incluyen a gobiernos y organismos multilaterales, con el objetivo de promover políticas públicas que garanticen el derecho a la alimentación y el desarrollo sostenible en la región.
El anuncio marca una ampliación del respaldo al programa “Mesoamérica sin Hambre”, una estrategia que busca mejorar las condiciones de vida en zonas rurales mediante el impulso de la agricultura familiar, el acceso a alimentos y el desarrollo de políticas públicas enfocadas en la seguridad alimentaria.
Con esta incorporación, se pretende consolidar acciones conjuntas entre el Estado hondureño, organismos internacionales y cooperantes, con énfasis en la generación de oportunidades para pequeños productores, así como en el fortalecimiento de marcos normativos que favorezcan el desarrollo del sector agrícola.
La iniciativa también contempla el intercambio de conocimiento técnico y la implementación de herramientas que permitan mejorar la producción y comercialización de alimentos, en un contexto donde la inseguridad alimentaria sigue siendo uno de los principales retos sociales del país.
En Honduras, este esfuerzo se ha enfocado en fortalecer la institucionalidad, apoyar la agricultura familiar y mejorar los sistemas de información para la toma de decisiones en materia alimentaria.
La participación de la Cooperación Española refuerza el papel de Honduras como país prioritario dentro de su estrategia de desarrollo, orientada a reducir la pobreza, impulsar la inclusión y mejorar las condiciones de vida en comunidades vulnerables.
En un escenario marcado por desafíos como el cambio climático y la vulnerabilidad de zonas rurales, este tipo de alianzas internacionales resulta clave para avanzar en la reducción del hambre y la desigualdad, especialmente en regiones como el Corredor Seco centroamericano, donde millones de personas enfrentan condiciones críticas.










