Protesta liberal termina en violencia y heridos
Diputados denuncian agresiones y exigen respeto al calendario electoral

31 de julio de 2025
Lo que comenzó como una protesta pacífica en los bajos del Congreso Nacional terminó en caos del miércoles por la tarde, cuando simpatizantes y dirigentes del Partido Liberal intentaron ingresar al edificio legislativo para exigir el cumplimiento del cronograma electoral rumbo a los comicios generales del 30 de noviembre.
La manifestación, convocada por líderes liberales, derivó en un altercado violento entre manifestantes, personal de seguridad del Congreso y agentes de la Policía Nacional. El resultado: una persona herida, varios diputados golpeados y un ambiente político aún más crispado en plena crisis electoral.
Las cámaras de televisión captaron el momento en que se desató la trifulca: empujones, gritos y enfrentamientos cuerpo a cuerpo entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad. Entre los lesionados figuran Mario Segura, jefe de bancada liberal, y el diputado Jorge Cálix, quienes aseguraron haber sido agredidos mientras intentaban ingresar al recinto.

“Nos golpearon siendo diputados, solo queríamos ejercer nuestro derecho”, denunció Cálix tras el incidente, responsabilizando directamente al oficialismo por lo ocurrido. El legislador también hizo un llamado a la resistencia civil: “No le tenemos miedo ni al tolete ni al gas lacrimógeno. El pueblo hablará el 30 de noviembre y Salvador Nasralla será presidente”.
El diputado reafirmó que su partido defenderá la celebración de elecciones libres, pese a los intentos –según él– del “familión”, en alusión a la familia presidencial, de obstaculizar el proceso electoral.
Por su parte, Segura pidió a la ciudadanía unirse en defensa de la democracia: “El pueblo debe salir a las calles y exigir elecciones limpias y transparentes. No permitiremos que se nos arrebate el derecho a elegir”.

La protesta ocurre en un contexto de creciente inestabilidad institucional en el Consejo Nacional Electoral (CNE), cuya presidenta, Rixi Moncada, denunció públicamente una supuesta conspiración para desmantelar el organismo. Las divisiones internas entre los consejeros, sumadas a la reciente renuncia de la consejera liberal Ana Paola Hall, han puesto en riesgo la organización de los comicios.
La crisis se agudizó aún más este miércoles tras la polémica orden del fiscal general Johel Zelaya, quien instruyó a la ATIC a incautar documentos del CNE relacionados con el proceso electoral.
Esta intervención ha sido calificada como un atentado contra la autonomía del órgano electoral y ha encendido las alarmas tanto a nivel nacional como internacional.
A todo esto se suma el bloqueo que realizaron hace semanas simpatizantes del partido oficialista Libre, quienes impidieron la entrega de propuestas para la licitación del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), herramienta clave para la transparencia del escrutinio.
Con menos de cuatro meses para las elecciones generales, el panorama político en Honduras se torna cada vez más incierto, mientras la confrontación entre oficialismo y oposición escala a niveles de tensión que amenazan la estabilidad democrática del país.










