Presionan al Congreso para mediar conflicto por tierras
En años recientes, autoridades y organizaciones han planteado la necesidad de mecanismos interinstitucionales para enfrentar esta problemática, incluyendo mesas técnicas y comisiones especiales.

16 de abril de 2026
Sectores empresariales y sociales pidieron al Congreso Nacional abrir un espacio de conversación formal para abordar la creciente problemática de invasiones de tierra en Honduras, señalando que la falta de acuerdos amenaza la seguridad jurídica y la inversión en el país.
La solicitud está dirigida específicamente a la comisión legislativa de seguridad, a la que se le plantea instalar una mesa de diálogo que permita reunir a distintos actores involucrados en el conflicto, con el fin de buscar soluciones integrales y evitar que la situación continúe escalando.
El tema de las ocupaciones de tierras ha generado tensiones en distintas regiones del país, con denuncias tanto de propietarios como de sectores productivos que advierten afectaciones económicas y riesgos para la estabilidad. En años recientes, autoridades y organizaciones han planteado la necesidad de mecanismos interinstitucionales para enfrentar esta problemática, incluyendo mesas técnicas y comisiones especiales.
Además, el Congreso Nacional, como órgano encargado de la creación de leyes, ha tenido participación en iniciativas orientadas a contener este fenómeno, aunque persisten reclamos sobre la falta de respuestas efectivas y coordinación entre instituciones.
De acuerdo con los planteamientos realizados, la mesa de diálogo serviría como un espacio de concertación donde participen autoridades de seguridad, representantes del sector privado, instituciones agrarias y otros actores clave, con el objetivo de construir rutas de solución sostenibles.
Quienes impulsan esta iniciativa consideran que el conflicto por la tierra no solo debe abordarse desde una perspectiva legal o coercitiva, sino también mediante acuerdos que permitan atender las causas estructurales del problema. En ese sentido, insisten en que el diálogo podría facilitar consensos y reducir la confrontación en zonas afectadas.
Mientras tanto, el debate continúa abierto en el ámbito político y social, en medio de llamados a garantizar tanto el respeto a la propiedad privada como la atención a demandas históricas vinculadas al acceso a la tierra, un tema que sigue siendo sensible en la agenda nacional.









