Policía refuerza seguridad para proteger a peregrinos en La Alborada
Según informes oficiales, la Policía Nacional ha movilizado a centenares de agentes que realizarán patrullajes preventivos, controles estratégicos y vigilancia móvil, con el fin de minimizar riesgos y prevenir actos delictivos durante las jornadas de peregrinación.

29 de enero de 2026
La Policía Nacional ha intensificado sus preparativos con un amplio despliegue operativo para garantizar el orden y la protección de los miles de fieles que participarán en la tradicional celebración religiosa de La Alborada en honor a la Virgen de Suyapa.
El operativo combina presencia territorial, tecnología de vigilancia y apoyo médico, reflejando la importancia del evento para los católicos hondureños.
La celebración, que marca el 279 aniversario del hallazgo de la Virgen de Suyapa, convoca a peregrinos de diversos puntos del país hacia la Basílica y sus alrededores, lo que ha generado una coordinación entre distintas direcciones policiales y autoridades de gestión de riesgos para atender la afluencia masiva de asistentes.
Según informes oficiales, la Policía Nacional ha movilizado a centenares de agentes que realizarán patrullajes preventivos, controles estratégicos y vigilancia móvil, con el fin de minimizar riesgos y prevenir actos delictivos durante las jornadas de peregrinación.
Como parte del operativo, se han incorporado drones para monitoreo aéreo en tiempo real, lo que permite mantener un seguimiento constante de las áreas con más afluencia de fieles y una respuesta rápida ante cualquier eventualidad.
También se han dispuesto puntos de atención médica y ambulancias para asistencia inmediata, en coordinación con los servicios de salud y emergencias.
El plan de seguridad no solo vigila las inmediaciones de la Basílica, sino también las rutas de acceso y zonas aledañas por donde transitan los peregrinos, reforzando medidas preventivas frente a posibles incidentes de seguridad o interrupciones en el flujo de personas y vehículos.
Las autoridades han pedido la colaboración de la población para seguir las indicaciones policiales, respetar los cordones de seguridad y mantener el orden durante las actividades religiosas, recordando que estos esfuerzos buscan proteger la integridad física de los devotos y facilitar un desarrollo pacífico de la festividad.










