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PNUD insta a políticos hondureños a garantizar elecciones confiables y combatir la desinformación

El representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Honduras, Richard Barathe, hizo un enérgico llamado a los actores políticos hondureños a asumir su responsabilidad en la construcción de un proceso electoral confiable, transparente y con reglas claras, de cara a las elecciones generales del próximo 30 de noviembre.

10 de julio de 2025

El representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Honduras, Richard Barathe, hizo un enérgico llamado a los actores políticos hondureños a asumir su responsabilidad en la construcción de un proceso electoral confiable, transparente y con reglas claras, de cara a las elecciones generales del próximo 30 de noviembre.

 

En declaraciones a varios medios, Barathe subrayó que no existe una fórmula internacional única para lograr elecciones exitosas, ya que el mejor sistema es aquel en el que la ciudadanía confía plenamente. En este sentido, enfatizó que la confianza no surge espontáneamente, sino que debe construirse a través de información clara, reglas estables y su estricto cumplimiento.

 

“El desafío es buscar espacios para que esta clase política asuma esa plena responsabilidad de darle a la ciudadanía hondureña un proceso electoral en el que pueda confiar”, expresó.

 

Las elecciones del 30 de noviembre serán las duodécimas desde el retorno de la democracia en Honduras tras el fin de los regímenes militares. En esta jornada, el pueblo hondureño elegirá presidente, designados presidenciales (vicepresidentes), 298 alcaldes, 128 diputados al Congreso Nacional y 20 representantes al Parlamento Centroamericano.

 

Barathe destacó la importancia de fortalecer la institucionalidad democrática y avanzar hacia una visión nacional compartida que trascienda el corto plazo. Llamó a los líderes políticos a priorizar el diálogo y el entendimiento, y a trabajar en la formación adecuada de los representantes de los partidos que estarán en las mesas receptoras de votos.

 

Una de las debilidades más marcadas del proceso electoral, advirtió, es la limitada capacitación de estos actores clave y los problemas logísticos, en especial la falta de conectividad en más de 1.400 centros de votación, lo que podría afectar la eficacia de las soluciones tecnológicas implementadas para garantizar la transparencia del proceso.

 

“Hay más de 1.400 centros de votación que actualmente no cuentan con conexión a internet, y que van a necesitarla para optimizar el funcionamiento de las soluciones tecnológicas”, alertó.

 

Asimismo, expresó preocupación por el creciente nivel de polarización política y social, alimentada dijo por la frustración de una juventud que siente que la democracia no ha cumplido con sus promesas de desarrollo y oportunidades.

 

Barathe recalcó que el cumplimiento de reglas claras, consensuadas y alineadas con los estándares internacionales es fundamental para garantizar comicios creíbles. En ese sentido, celebró la aprobación en 2024 de la Ley Procesal Electoral, la cual regula el funcionamiento del Tribunal de Justicia Electoral (TJE) y representa un avance hacia la consolidación institucional del sistema democrático.

 

También expresó una fuerte preocupación por la desinformación, un fenómeno que según estudios circula en más del 70 % a través de redes sociales y tiene el potencial de desestabilizar el proceso electoral. Para enfrentar este desafío, el PNUD, en alianza con la Unión Europea (UE) y la Universidad Tecnológica Centroamericana (UNITEC), lanzó en junio la plataforma digital Chekiá, una herramienta que busca verificar información y empoderar a la ciudadanía contra las noticias falsas.

 

“Es responsabilidad de toda la sociedad validar la información antes de reproducirla.

Es fundamental conocer que las fuentes son confiables”, subrayó.

 

Chekiá forma parte del proyecto EUROLECT-H, financiado por la Unión Europea con un aporte de 10 millones de euros (unos 10.8 millones de dólares), cuyo objetivo es apoyar el ciclo electoral en Honduras, promoviendo elecciones más transparentes, inclusivas y pacíficas.

 

Finalmente, Richard Barathe habló sobre los desafíos que enfrentará la próxima administración que surja de las elecciones. Entre ellos destacó la necesidad de fomentar un desarrollo humano resiliente ante amenazas como el cambio climático y los conflictos internacionales, así como el aprovechamiento de herramientas tecnológicas como la inteligencia artificial (IA).

 

“Uno de los grandes desafíos que tiene Honduras es aprovechar estos grandes aceleradores del desarrollo, como la inteligencia artificial, para subirse al barco de los países que avanzan más rápido y no quedar rezagado”, concluyó.

 

El mensaje del PNUD llega en un momento crucial, cuando el país se prepara para un nuevo proceso electoral bajo un clima de desconfianza institucional, polarización política y altas expectativas ciudadanas sobre la integridad del sistema democrático.

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