PMA activa plan regional ante amenaza de sequía
La iniciativa contempla una inversión aproximada de 3.8 millones de dólares y beneficiará a más de 75,000 personas en países como Honduras, Guatemala y El Salvador, territorios especialmente vulnerables dentro del llamado Corredor Seco centroamericano.

18 de marzo de 2026
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas puso en marcha una serie de acciones anticipadas en Centroamérica con el objetivo de mitigar los efectos de una posible sequía asociada al fenómeno climático de El Niño, que amenaza con impactar la seguridad alimentaria en la región.
La iniciativa contempla una inversión aproximada de 3.8 millones de dólares y beneficiará a más de 75,000 personas en países como Honduras, Guatemala y El Salvador, territorios especialmente vulnerables dentro del llamado Corredor Seco centroamericano.
Según explicó el organismo internacional, estas medidas buscan adelantarse a los efectos de la escasez de lluvias, permitiendo que las comunidades más expuestas puedan prepararse antes de que la situación se agrave. Entre las acciones previstas se incluyen transferencias monetarias, entrega de alimentos básicos, orientación comunitaria y monitoreo climático constante.
El PMA advirtió que las previsiones apuntan a un impacto directo en la temporada agrícola conocida como “primera”, clave para cultivos como maíz, frijol y arroz. Una reducción en las lluvias durante este periodo podría provocar pérdidas en las cosechas, incremento en los precios de los alimentos y dificultades para el abastecimiento en comunidades rurales.
La región enfrenta un escenario complejo, ya que millones de personas dependen de la agricultura de subsistencia, lo que las hace particularmente sensibles a los cambios climáticos. Se estima que más de nueve millones de habitantes en Centroamérica ya enfrentan algún grado de inseguridad alimentaria.
Las autoridades del organismo destacaron que este tipo de intervenciones tempranas no solo buscan proteger los medios de vida de las familias, sino también reducir los costos de respuesta ante emergencias futuras, al evitar que las crisis escalen a niveles más graves.
El contexto climático actual, marcado por la posible intensificación de El Niño, mantiene en alerta a gobiernos y organismos internacionales, que apuestan por la prevención como herramienta clave para enfrentar los efectos de la sequía en una de las regiones más vulnerables al cambio climático en América Latina.










