Oficialmente aprobada la ley de empleo parcial
La ley también contempla mecanismos para prevenir la simulación de contratos a tiempo parcial, es decir, cuando esta figura se utilice para encubrir relaciones laborales que en la práctica corresponden a jornadas completas.

30 de marzo de 2026
El Congreso Nacional oficializó una nueva normativa que regula el trabajo a tiempo parcial en Honduras, con el objetivo de establecer un marco legal específico para esta modalidad laboral dentro del sector privado. La disposición fue publicada en el diario oficial La Gaceta el 28 de marzo de 2026, marcando un paso en la actualización del sistema laboral del país.
La legislación define el trabajo a tiempo parcial como aquel que se realiza por debajo de la jornada ordinaria máxima legal, estableciendo condiciones claras sobre remuneración, subordinación laboral y derechos del trabajador. Además, introduce conceptos clave como jornada parcial, salario proporcional, trabajo extraordinario y hora efectiva de trabajo, alineados con el Código del Trabajo vigente.
Entre los principios rectores incluidos en la normativa destacan la igualdad y no discriminación, la protección al trabajador y la primacía de la realidad, lo que implica que las condiciones reales de trabajo prevalecerán sobre acuerdos formales en caso de discrepancias. También se subraya la irrenunciabilidad de derechos, evitando que esta modalidad sea utilizada para reducir o vulnerar garantías laborales fundamentales.
La ley también contempla mecanismos para prevenir la simulación de contratos a tiempo parcial, es decir, cuando esta figura se utilice para encubrir relaciones laborales que en la práctica corresponden a jornadas completas.
El nuevo marco establece que esta modalidad deberá aplicarse respetando la proporcionalidad en derechos laborales y acceso a la seguridad social, incluyendo instituciones como el IHSS, RAP e INFOP. Asimismo, delimita su ámbito de aplicación al sector privado, excluyendo ciertas actividades reguladas por regímenes especiales.
Autoridades consideran que esta normativa busca flexibilizar el mercado laboral sin afectar los derechos de los trabajadores, permitiendo nuevas oportunidades de empleo bajo condiciones reguladas. Sin embargo, su implementación será clave para garantizar que no se convierta en un mecanismo de precarización, sino en una alternativa formal dentro del sistema laboral hondureño.










