Ochoa impugna la ley de juicio político ante la Corte
El desenlace del recurso de inconstitucionalidad será observado de cerca por sectores políticos, académicos y por la ciudadanía en general, dado que puede sentar precedentes sobre la interpretación de la Carta Magna y sobre cómo se regulan mecanismos de control y sanción de autoridades públicas.

4 de marzo de 2026
El magistrado y exfuncionario Omar Ochoa presentó un recurso de inconstitucionalidad contra la reciente ley que regula el procedimiento de juicio político en Honduras, argumentando que varios de sus artículos vulneran preceptos fundamentales de la Constitución de la República.
Ochoa quien formalizó la acción ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) sostiene que la nueva normativa contiene disposiciones que exceden las facultades establecidas por la Carta Magna, al tiempo que podrían afectar derechos y garantías constitucionales tanto de autoridades como de ciudadanos involucrados en procesos de responsabilidad política.
En el recurso, el recurrente cuestiona especialmente artículos vinculados con los plazos, las causales y los mecanismos de sanción dentro del juicio político, alegando que limitan de manera desproporcionada el debido proceso y otorgan facultades interpretativas que corresponderían exclusivamente a la propia Constitución.
Según Ochoa, ello podría generar ambigüedad jurídica y dar lugar a interpretaciones que afecten la separación de poderes y el equilibrio institucional.
Aunque la ley fue aprobada recientemente por el Congreso Nacional, con el propósito de dar claridad y orden al proceso de juzgamiento de altos funcionarios públicos por faltas graves, su constitucionalidad ya enfrenta desafíos que obligan ahora al máximo tribunal a pronunciarse sobre su ajuste o no con la normativa suprema.
El anuncio de Ochoa ha generado reacciones encontradas entre actores políticos y constitucionalistas. Algunos juristas han apoyado la interposición del recurso, al considerarlo un mecanismo legítimo para velar por el respeto a la Constitución.
Otros, en contraste, ven en la normativa una herramienta necesaria para fortalecer los instrumentos de rendición de cuentas y asegurar que autoridades que cometan faltas graves puedan ser sometidas a procesos justos y eficaces.
Voceros del Poder Legislativo han expresado que la ley fue elaborada tras amplios debates y con asesoría técnica, con la intención de armonizarla con los principios constitucionales.
Aun así, reconocen que corresponde a la Corte Suprema emitir un criterio final sobre su constitucionalidad.
Con la presentación del recurso, la CSJ deberá admitirlo y decidir si se concede el trámite correspondiente, lo que puede culminar en un estudio detallado del texto legal impugnado. En caso de que la Corte determine que hay aspectos inconstitucionales, podría declarar la nulidad parcial o total de la norma, o bien ordenar ajustes para que se adecúe a la Constitución.
Este proceso de revisión representa un paso más en el complejo entramado institucional alrededor del establecimiento de reglas sobre la responsabilidad política en Honduras.
El desenlace del recurso de inconstitucionalidad será observado de cerca por sectores políticos, académicos y por la ciudadanía en general, dado que puede sentar precedentes sobre la interpretación de la Carta Magna y sobre cómo se regulan mecanismos de control y sanción de autoridades públicas.










