Ochoa desafía el juicio y no llega a audiencia
Desde el Congreso Nacional, los miembros de la comisión señalaron que se otorgó un margen de espera antes de iniciar formalmente la audiencia, pero confirmaron que no se recibió ninguna justificación oficial por parte del funcionario sobre su ausencia.

13 de abril de 2026
El consejero suspendido del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, no se presentó a la audiencia del juicio político en su contra programada en el Congreso Nacional, marcando un nuevo episodio de tensión en el ámbito político hondureño.
El proceso legislativo contra Ochoa fue admitido recientemente por el Congreso, en medio de una serie de controversias vinculadas al desempeño de autoridades electorales. El funcionario había anticipado su decisión de no comparecer, argumentando que el proceso carece de legitimidad y que ya existe una resolución definida en su contra.
Pese a su ausencia, la Comisión Especial encargada del juicio político dejó constancia de su incomparecencia y advirtió que el proceso continuará conforme a lo establecido por la ley, sin que la falta del funcionario detenga el procedimiento.
La audiencia se desarrolló sin la presencia de Ochoa, quien decidió no asistir al considerar que el juicio político responde a intereses partidarios. En declaraciones previas, el consejero calificó el proceso como un “teatro” en el que, según él, ya se ha definido una sentencia anticipada, por lo que participar sería legitimar una decisión previamente tomada.
Desde el Congreso Nacional, los miembros de la comisión señalaron que se otorgó un margen de espera antes de iniciar formalmente la audiencia, pero confirmaron que no se recibió ninguna justificación oficial por parte del funcionario sobre su ausencia.
Además, se indicó que la falta de comparecencia no representa un obstáculo para el desarrollo del juicio político, el cual seguirá su curso con la evacuación de pruebas y demás etapas procesales contempladas en el marco legal.
En paralelo, otros funcionarios vinculados al caso, incluidos magistrados suspendidos del Tribunal de Justicia Electoral, también han mostrado resistencia al proceso. Algunos incluso han recurrido a acciones legales, como la presentación de recursos de amparo ante la Corte Suprema de Justicia, en un intento por frenar o cuestionar el desarrollo del juicio político.
El caso se produce en un contexto de alta polarización política, especialmente en torno a los órganos electorales del país, cuya credibilidad ha sido objeto de debate en los últimos procesos.
La ausencia de Ochoa añade un elemento adicional de confrontación institucional, en un escenario donde el Congreso y los actores políticos mantienen posturas encontradas.
Mientras tanto, la Comisión Especial reiteró que el procedimiento continuará bajo los principios del debido proceso, dejando claro que la ausencia del acusado no suspende ni invalida las actuaciones en curso. El desarrollo de este juicio político podría tener implicaciones relevantes en el equilibrio de fuerzas dentro de las instituciones electorales del país.










