Nuevo director del INP apuesta por mantener control carcelario
El nombramiento se produce luego de que el Gobierno decidiera disolver la comisión interventora que administraba el sistema penitenciario, dando paso a una nueva etapa bajo dirección directa del INP.
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4 de mayo de 2026
El recién nombrado titular del Instituto Nacional Penitenciario (INP), Walter Iván Amador Lacayo, aseguró que su gestión estará enfocada en preservar el orden dentro de los centros penales del país, como parte de una estrategia para consolidar la seguridad en el sistema carcelario hondureño.
Tras asumir el cargo, el funcionario enfatizó que uno de los objetivos inmediatos es sostener la estabilidad alcanzada en los últimos meses, apoyándose en el trabajo conjunto con las Fuerzas Armadas, que han tenido un rol clave en el control de los recintos penitenciarios.
El nombramiento se produce luego de que el Gobierno decidiera disolver la comisión interventora que administraba el sistema penitenciario, dando paso a una nueva etapa bajo dirección directa del INP. Este relevo forma parte de una reestructuración orientada a fortalecer la institucionalidad y recuperar el control total de las cárceles a nivel nacional.
Dentro de las primeras acciones anunciadas, el nuevo director planteó la implementación de un plan para bloquear las señales de comunicación en los centros penales, con el fin de reducir delitos como la extorsión, que en muchos casos se coordinan desde el interior de las cárceles mediante el uso de teléfonos móviles.
El contexto del sistema penitenciario en Honduras ha estado marcado por desafíos estructurales como el hacinamiento, la presencia de redes criminales dentro de los recintos y el uso ilegal de tecnología para coordinar actividades delictivas. En ese escenario, las autoridades buscan avanzar hacia un modelo más controlado, con apoyo tecnológico y medidas de seguridad más estrictas.
La nueva administración también contempla evaluar un plan estratégico de mediano plazo que permita modernizar la gestión penitenciaria, incorporando herramientas como sistemas biométricos y digitalización de procesos. Estas acciones apuntan a mejorar el control interno y reducir la influencia de estructuras delictivas dentro de los centros penales.
Con este cambio de mando, el Gobierno apuesta por consolidar una política de seguridad enfocada en el orden y la gobernabilidad dentro de las cárceles, en un momento donde el control del sistema penitenciario sigue siendo un tema clave para la estabilidad del país.










