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Nueva caravana avanza hacia Ciudad de México en busca de regularización

El grupo está conformado por cientos de personas provenientes de Honduras, Guatemala, El Salvador, Venezuela, Haití, Cuba y otros países. La mayoría denuncia que tras meses —e incluso años— de trámites en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), no han obtenido una resolución, lo que los mantiene en la irregularidad y bajo condiciones de extrema vulnerabilidad.

2 de octubre de 2025

Un nuevo contingente de migrantes inició este miércoles una larga caminata desde Tapachula, en la frontera sur de México, con destino a la Ciudad de México.

A diferencia de otras caravanas, los integrantes aseguran que no buscan llegar a Estados Unidos, sino obtener un estatus legal que les permita trabajar y vivir sin miedo a la deportación o la explotación laboral.

 

El grupo está conformado por cientos de personas provenientes de Honduras, Guatemala, El Salvador, Venezuela, Haití, Cuba y otros países. La mayoría denuncia que tras meses —e incluso años— de trámites en la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), no han obtenido una resolución, lo que los mantiene en la irregularidad y bajo condiciones de extrema vulnerabilidad.

 

Uno de los migrantes, originario de Sudamérica, explicó que pasó más de siete meses acudiendo a la Comar sin obtener resultados concretos. “Sin documentos no se puede trabajar en talleres ni empresas, no hay acceso a seguro social, y eso nos expone a abusos y explotación”, relató.

 

La salvadoreña Ingrid Fonseca coincidió en que la falta de papeles agrava la precariedad. “Cuesta encontrar empleo y cuando aparece es mal pagado. Queremos llegar a la capital porque ahí hay más oportunidades, pero necesitamos que nos den los documentos para poder trabajar”, afirmó.

 

Con las nuevas restricciones en la política migratoria de Estados Unidos, la Ciudad de México se ha convertido en un punto de concentración para miles de migrantes que antes se dirigían principalmente a las fronteras norte o sur. Expertos han bautizado esta situación como el “efecto frontera” trasladado al corazón del país.

 

El regreso de Donald Trump a la presidencia estadounidense en enero pasado ha endurecido aún más las condiciones de ingreso, lo que ha llevado a muchos migrantes a replantear sus rutas y aspiraciones.

 

Para Oreste Rodríguez, un migrante cubano que empujaba un triciclo con su familia, caminar en caravana es la única opción. “Vivimos un infierno sin regularización. Lo único que pedimos es un estatus legal para aportar al país trabajando de forma honesta”, declaró.

 

El desafío para México ahora es atender el incremento de migrantes varados en su territorio, que demandan soluciones legales y humanitarias. Mientras tanto, la nueva caravana avanza con la esperanza de que su voz sea escuchada en la capital.

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