Nehemías enfrenta un largo camino para recuperar su salud
El menor llegó a El Salvador el 28 de septiembre de 2026 y fue atendido en el Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom, donde un equipo médico evaluó su condición y preparó el tratamiento.

16 de octubre de 2026
El pequeño hondureño Josué Nehemías Cruz, de 11 años, logró superar su primera cirugía cardíaca en El Salvador, pero todavía necesita completar otras etapas de tratamiento para mejorar su condición de salud. Los especialistas advirtieron que la intervención se realizó a una edad mucho mayor de la habitual para este tipo de procedimiento, lo que representa un desafío debido a los efectos que la enfermedad ha provocado en su organismo durante años.
Originario de Santa Bárbara, Nehemías nació con una cardiopatía compleja y dextrocardia, una condición congénita en la que el corazón se encuentra ubicado en el lado derecho del pecho. Su enfermedad le ha dificultado realizar actividades propias de la infancia debido a los problemas de circulación y oxigenación.
Ante la complejidad de su caso, la familia buscó ayuda para que pudiera recibir atención especializada fuera de Honduras. El menor llegó a El Salvador el 28 de septiembre de 2026 y fue atendido en el Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom, donde un equipo médico evaluó su condición y preparó el tratamiento.
Uno de los aspectos que más preocupó a los especialistas fue el tiempo que Nehemías permaneció con su enfermedad sin recibir la intervención necesaria. Según explicaron los médicos que participaron en la operación, este tipo de cirugía suele realizarse durante los primeros días de vida, antes de que las alteraciones circulatorias provoquen mayores daños.
Durante más de una década, el organismo del menor tuvo que adaptarse a una oxigenación insuficiente. Este proceso generó cambios en su sistema circulatorio y afectaciones en el corazón y los pulmones, condiciones que incrementaron la complejidad de la intervención quirúrgica.
Tras la primera operación, los resultados iniciales fueron alentadores. Los familiares informaron que el niño evolucionaba favorablemente y que ya podía alimentarse mientras permanecía bajo vigilancia médica. Los especialistas esperan que el procedimiento contribuya a mejorar la circulación sanguínea y le permita desarrollar una mayor capacidad para movilizarse y realizar actividades cotidianas.
Sin embargo, el tratamiento todavía no ha concluido. El plan médico contempla tres etapas quirúrgicas en total, y la primera intervención representa únicamente el comienzo de ese proceso. Las siguientes operaciones dependerán de la recuperación del menor y de la respuesta de su organismo.
La historia de Nehemías también refleja la importancia de la cooperación médica internacional para atender enfermedades complejas que requieren personal especializado y procedimientos de alta dificultad. Mientras continúa su recuperación en El Salvador, su familia mantiene la esperanza de que las siguientes etapas del tratamiento le permitan mejorar su calidad de vida y disfrutar de una infancia con menos limitaciones.










