Nasralla tras derrota: “Vamos por el Congreso”
Ahora queremos el Congreso Nacional para hacer los grandes cambios que los cachurecos no van a poder hacer.

27 de diciembre de 2025
Tras la conclusión del proceso electoral y la proclamación de Nasry “Tito” Asfura como presidente electo de Honduras, el excandidato presidencial Salvador Nasralla reapareció públicamente para redefinir su estrategia política de cara al futuro inmediato del país. Ahora, en lugar de buscar la Presidencia, Nasralla anunció que su objetivo principal será obtener representación en el Congreso Nacional.
En un video difundido en redes sociales acompañado por Rashid Mejía, candidato a diputado por el Partido Liberal, Nasralla afirmó que su campaña presidencial no ha terminado en fracaso, sino que se transforma en una nueva lucha desde el Poder Legislativo. “Aquí estamos, siempre en la lucha. Ahora queremos el Congreso Nacional para hacer los grandes cambios que los cachurecos no van a poder hacer”, declaró, subrayando que la pelea política continúa pese a su derrota en la elección presidencial.
Esta declaración se da en un contexto de alta tensión política, luego de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamara oficialmente a Asfura como presidente electo con poco más del 40 % de los votos, frente al 39 % obtenido por Nasralla.
El excandidato liberal ha rechazado esta declaratoria, argumentando que no refleja la “verdad completa” del sufragio popular y señalando supuestas omisiones en el conteo, incluido un reclamo por la falta de revisión de miles de actas que, según él, involucran millones de votos.
Nasralla, conocido en el país por su activismo político y sus múltiples candidaturas presidenciales en ciclos electorales anteriores, insinuó que seguirá al frente de la agenda liberal desde el Legislativo, donde busca que su partido tenga una fuerte presencia que equilibre e influya en las decisiones nacionales durante el próximo periodo de gobierno.
Esta postura se posiciona como un contrapunto al Ejecutivo que asumirá el poder el 27 de enero de 2026, en un contexto donde la fragmentación política y las tensiones sobre el proceso de escrutinio han marcado la última etapa del escrutinio electoral.
El anuncio de Nasralla ya ha generado reacciones dentro de la clase política hondureña. Algunos analistas consideran que su enfoque en el Congreso podría consolidar una fuerza crítica al gobierno entrante si logra capitalizar el apoyo que obtuvo en las urnas.
Sin embargo, otros sectores han criticado la postura de seguir en la contienda pese a no haber aceptado los resultados presidenciales, argumentando que podría profundizar la polarización política en un momento en que se esperaba un acercamiento tras las elecciones.
El Partido Liberal, que obtuvo escaños en la configuración preliminar del Congreso Nacional, tendrá que negociar alianzas y estrategias si quiere maximizar su influencia, especialmente ante un Ejecutivo encabezado por Asfura y con un Congreso cuya composición aún no está completamente oficializada. La búsqueda de Nasralla por un espacio en el Legislativo apunta a convertir al Parlamento en un escenario clave para sus propuestas políticas, con la esperanza de que desde allí pueda impulsar cambios sustanciales, aunque no haya conseguido la Presidencia.
Con esta nueva etapa planteada, Honduras se prepara para un contexto político donde el Legislativo podría jugar un papel determinante en los próximos años, especialmente si figuras como Nasralla logran consolidar mayorías o influir en decisiones clave durante la próxima administración gubernamental.










