Municipios piden elevar alerta por sequía
Los alcaldes también advirtieron que el abastecimiento de agua potable comienza a convertirse en uno de los mayores desafíos para varios municipios, donde las fuentes hídricas presentan una disminución considerable de sus caudales.

5 de agosto de 2026
La persistente falta de lluvias continúa intensificando la crisis hídrica en Honduras, especialmente en las zonas del corredor seco, donde la disminución de las precipitaciones ha reducido la disponibilidad de agua para consumo humano y actividades productivas. La situación también comienza a generar preocupación por su impacto en la agricultura, la ganadería y la seguridad alimentaria de miles de familias.
La Asociación de Municipios de Honduras (AMHON) solicitó al Gobierno evaluar la declaratoria de alerta roja en los municipios más afectados por la sequía, al considerar que las actuales condiciones climáticas han alcanzado un nivel que demanda una respuesta más amplia y coordinada por parte de las instituciones del Estado.
El presidente de la AMHON, Juan Carlos Molina, señaló que los gobiernos locales mantienen comunicación constante con la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), así como con otras entidades gubernamentales y organismos de cooperación internacional, para monitorear la evoluci ón del fenómeno y fortalecer las acciones de prevención y asistencia.
Entre las principales peticiones de la asociación figura la agilización de las transferencias económicas destinadas a las alcaldías afectadas, argumentando que estos recursos permitirían atender con mayor rapidez las necesidades de las comunidades que enfrentan escasez de agua y dificultades para mantener sus actividades agrícolas y pecuarias.
Los alcaldes también advirtieron que el abastecimiento de agua potable comienza a convertirse en uno de los mayores desafíos para varios municipios, donde las fuentes hídricas presentan una disminución considerable de sus caudales. En algunas localidades ya se implementan racionamientos y medidas para garantizar el suministro a hospitales, centros educativos y sectores con mayor vulnerabilidad.
A la crisis del agua se suma la preocupación por las pérdidas registradas en cultivos de maíz, frijol y otros granos básicos, cuya producción depende en gran medida de las lluvias. Productores agrícolas han informado que la falta de humedad en los suelos amenaza las cosechas de la temporada, lo que podría repercutir en la disponibilidad de alimentos y en los ingresos de cientos de familias rurales durante los próximos meses.
Asimismo, representantes municipales hicieron un llamado a reforzar las estrategias de prevención y adaptación frente a los efectos de la variabilidad climática. Entre las acciones planteadas destacan la construcción y rehabilitación de sistemas de almacenamiento de agua, la protección de microcuencas, el impulso a proyectos de cosecha de agua y el fortalecimiento de programas de apoyo para pequeños productores.










