Marlon Ochoa denuncia intento de fraude electoral en el CNE y se aparta del pleno
Durante una comparecencia pública, Ochoa lanzó serias acusaciones contra el proceso que, según explicó, busca imponer un sistema de transmisión de resultados manipulado, basado en modelos ya utilizados en las elecciones de 2013 y 2017, altamente cuestionadas por la sociedad civil y organismos internacionales por supuestas alteraciones en las actas y el flujo de resultados.

10 de julio de 2025
El consejero propietario del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras, Marlon Ochoa, denunció un presunto intento de fraude electoral al interior del órgano electoral y anunció su decisión de no asistir a la sesión plenaria convocada por sus colegas consejeras Ana Paola Hall y Cosseth López, al considerar que dicha reunión busca aprobar un diseño del sistema TREP (Transmisión de Resultados Preliminares) que vulnera la legalidad y representa una amenaza directa contra la voluntad popular.
Durante una comparecencia pública, Ochoa lanzó serias acusaciones contra el proceso que, según explicó, busca imponer un sistema de transmisión de resultados manipulado, basado en modelos ya utilizados en las elecciones de 2013 y 2017, altamente cuestionadas por la sociedad civil y organismos internacionales por supuestas alteraciones en las actas y el flujo de resultados.
“No voy a participar de la consolidación de la usurpación de la voluntad popular. No prestaré mi voto para legitimar un fraude”, afirmó de manera categórica.
El consejero fue aún más contundente al señalar que sus compañeras de pleno están actuando bajo presiones partidarias. Aseguró que ambas, en conversaciones privadas, le han expresado estar de acuerdo con modificar el flujo del TREP, pero no han podido actuar conforme a esa postura debido a la influencia de sus partidos políticos.
“Sus partidos las tienen secuestradas. Son los dueños de su voluntad”, denunció Ochoa, sugiriendo que intereses políticos están operando directamente sobre las decisiones técnicas del CNE.
Según el reglamento electoral hondureño, cualquier decisión sobre la forma en que se transmiten y divulgan los resultados debe tomarse por consenso de los tres consejeros, y no por mayoría simple. Ochoa recalcó que ignorar este principio representaría una violación directa a la ley electoral, por lo que cualquier funcionario que se preste a convalidar tal procedimiento estaría incurriendo en un delito electoral.
El modelo del TREP, tal como está planteado actualmente, según Ochoa, abre la puerta a la manipulación centralizada de actas desde Tegucigalpa, permitiendo a operadores políticos alterar tendencias enviadas por las Juntas Receptoras de Votos.
“Pretenden sentar un liberal y un nacionalista en Tegucigalpa para modificar los resultados que envían las juntas receptoras. Eso es absolutamente ilegal”, alertó.
Además, Ochoa aprovechó su intervención para relatar que el lunes anterior, mientras participaba en una sesión del Congreso Nacional, fue víctima de intentos de agresión física, en un contexto de fuertes tensiones políticas y ataques verbales. A pesar del ambiente hostil, afirmó que logró exponer ante la ciudadanía los riesgos que enfrenta el proceso electoral.
“Fue en medio de agresiones e insultos, pero nos sostuvimos. Expusimos al pueblo lo que está en juego”, dijo.
Finalmente, el consejero concluyó con un mensaje de firmeza y rechazo a cualquier maniobra que ponga en duda la transparencia del proceso electoral:
“La ley manda que la divulgación sea inmediata, automática, sin interferencia. No vamos a permitir una usurpación de la voluntad popular”, sentenció.
Esta denuncia pública de Marlon Ochoa reaviva las preocupaciones sobre la imparcialidad y transparencia del próximo proceso electoral hondureño, y coloca nuevamente al CNE en el centro del debate político, justo cuando el país se aproxima a un nuevo ciclo electoral en medio de una polarización creciente y desconfianza ciudadana hacia las instituciones.










