Margaritaville impulsa inversión de $330 millones en Roatán
Además del empleo, las autoridades esperan que la inversión contribuya a movilizar actividades vinculadas con proveedores, transporte, comercio, servicios turísticos y otras áreas de la economía local.

12 de agosto de 2026
El proyecto turístico Margaritaville Island Reserve Resort Roatán avanza con una inversión estimada en 330 millones de dólares, en una iniciativa que busca ampliar la oferta hotelera de la isla y generar más de 1,500 oportunidades de empleo entre su etapa de construcción y la fase de operación.
La primera piedra del complejo fue colocada en marzo de 2025. Durante 2026, el proyecto ha retomado impulso mediante la coordinación entre los desarrolladores y las autoridades hondureñas, con acompañamiento del Consejo Nacional de Inversiones (CNI) para facilitar los procesos relacionados con la ejecución de la obra.
El desarrollo es promovido mediante una alianza entre Margaritaville, Karisma Hotels & Resorts e Island Shipping, S. de R.L., combinando el reconocimiento internacional de las marcas hoteleras con capital y gestión para concretar el proyecto en Roatán.

El complejo está concebido como un destino turístico de modalidad todo incluido y contempla 170 habitaciones, restaurantes, bares, piscinas, spa y cerca de 200 metros de frente de playa.
A la propuesta hotelera se suman otros componentes, entre ellos residencias de marca, condominios, villas y una marina. La combinación de estos espacios busca ampliar las opciones de hospedaje, recreación y servicios dirigidos tanto al turismo nacional como internacional.
La magnitud de la inversión coloca al proyecto entre las iniciativas privadas de mayor escala previstas para el sector turístico de las Islas de la Bahía, una zona considerada estratégica para la actividad turística hondureña.
Uno de los principales impactos esperados está relacionado con el mercado laboral. Durante la construcción se calcula la creación de unos 450 empleos directos y 900 indirectos.
Cuando el complejo entre en funcionamiento, se proyectan aproximadamente 200 puestos de trabajo directos permanentes. En conjunto, las distintas etapas del proyecto representarían más de 1,500 oportunidades laborales.

Además del empleo, las autoridades esperan que la inversión contribuya a movilizar actividades vinculadas con proveedores, transporte, comercio, servicios turísticos y otras áreas de la economía local.
El presidente Nasry Asfura ha señalado que su administración pretende generar condiciones que permitan que los proyectos privados pasen de los anuncios a su ejecución.
Tras reuniones relacionadas con Margaritaville, el Gobierno reafirmó su disposición para atender los requerimientos del proyecto y mejorar la coordinación entre las instituciones involucradas, con la intención de reducir obstáculos y facilitar el avance de la inversión.
Asfura destacó que Roatán posee condiciones para atraer proyectos turísticos de gran escala y consideró que este tipo de iniciativas puede contribuir a posicionar a Honduras como un destino atractivo para capital extranjero.
Desde Margaritaville también se ha expresado confianza en el potencial de la isla. La empresa considera que el entorno de Roatán es compatible con el concepto de turismo que caracteriza a la marca y aspira a convertir el complejo en uno de sus proyectos destacados en la región.

La participación de Karisma Hotels & Resorts e Island Shipping complementa la operación y desarrollo de una propuesta que combina hotelería, bienes raíces y servicios turísticos.
Más allá de la construcción del resort, el proyecto representa una apuesta por incrementar la capacidad turística de Roatán y atraer nuevos flujos de visitantes y divisas.
Para Honduras, una inversión estimada en 330 millones de dólares también supone una oportunidad para fortalecer la actividad económica vinculada al turismo y ampliar la participación del sector privado en proyectos de infraestructura turística.
Con el acompañamiento del CNI y las gestiones gubernamentales, el objetivo es que Margaritaville avance hacia sus siguientes etapas y que la inversión anunciada se traduzca en infraestructura, empleos y nuevas oportunidades económicas para Roatán y las Islas de la Bahía.










