Mantienen cobro de energía a 28 días
El mecanismo de cobro a 28 días ha sido valorado positivamente por muchos usuarios residenciales, quienes aseguran que este margen adicional les permite una mejor planificación económica y mayor capacidad para cumplir con sus pagos sin afectar otras necesidades básicas del hogar.

14 de mayo de 2026
El Gobierno de Honduras y el Congreso Nacional alcanzaron un acuerdo para conservar de manera temporal el esquema de facturación de energía eléctrica con un plazo de pago de 28 días, una medida que busca aliviar la carga económica de miles de hogares ante el impacto del encarecimiento internacional del petróleo.
La decisión surge tras varios días de discusión entre autoridades del sector energético y representantes del Poder Legislativo, luego de que existiera incertidumbre sobre un posible regreso al antiguo sistema de pago en 15 días, lo que había generado preocupación entre distintos sectores de la población. La determinación pretende ofrecer mayor estabilidad a los usuarios mientras persisten las condiciones adversas en el mercado energético global.
De acuerdo con lo anunciado por autoridades legislativas, la disposición se mantendrá vigente mientras el precio del barril de petróleo permanezca por encima de los 90 dólares, considerando que los altos costos de generación eléctrica continúan ejerciendo presi ón sobre las finanzas del sistema nacional y sobre el bolsillo de los consumidores.
El mecanismo de cobro a 28 días ha sido valorado positivamente por muchos usuarios residenciales, quienes aseguran que este margen adicional les permite una mejor planificación económica y mayor capacidad para cumplir con sus pagos sin afectar otras necesidades básicas del hogar. Además, sectores empresariales también han señalado que la continuidad de esta medida puede representar un pequeño alivio en medio de un entorno económico todavía desafiante.
El debate sobre los ciclos de facturación ha cobrado relevancia en los últimos meses debido a las constantes fluctuaciones en los precios internacionales de los combustibles, un factor que incide directamente en el costo de producción energética del país.
Honduras mantiene una alta dependencia de fuentes vinculadas a derivados del petróleo, por lo que cualquier variación en los mercados internacionales impacta en las tarifas y en las decisiones administrativas relacionadas con el servicio eléctrico.
La medida también forma parte de los esfuerzos del Ejecutivo y del Congreso para responder a las demandas ciudadanas y reducir tensiones en torno al acceso a servicios esenciales. Aunque el cobro a 28 días se considera una solución temporal, las autoridades han adelantado que continuarán evaluando mecanismos que permitan proteger a los usuarios sin comprometer la sostenibilidad financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), institución que continúa enfrentando importantes desafíos operativos y económicos.
Mientras tanto, expertos en materia energética han insistido en la necesidad de avanzar hacia reformas estructurales que incluyan una mayor inversión en energías renovables, modernización de infraestructura y estrategias que reduzcan la dependencia de combustibles importados.
En ese contexto, la continuidad del esquema de facturación extendida representa una medida de alivio inmediato, pero también pone sobre la mesa la urgencia de construir soluciones de largo plazo para garantizar un sistema eléctrico más eficiente, estable y accesible para toda la población hondureña.










