Más del 50 % de estudiantes en Honduras sufre algún tipo de acoso escolar
El ciberacoso —a través de redes sociales, mensajería y plataformas en línea— muestra un crecimiento preocupante, principalmente entre los alumnos con mayor acceso a internet y dispositivos móviles.

15 de octubre de 2025
El acoso escolar continúa siendo una de las problemáticas más graves dentro del sistema educativo hondureño. Un estudio reciente del Observatorio Educativo de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM) reveló que más de la mitad de los estudiantes, un 55 %, ha sido víctima de algún tipo de bullying en su centro de estudios, especialmente entre los grados de quinto a octavo.
La investigación, que abarcó los 298 municipios del país, evidencia que el acoso entre compañeros sigue normalizado en muchas escuelas y colegios, y que el problema se ha extendido también al entorno digital. El ciberacoso —a través de redes sociales, mensajería y plataformas en línea— muestra un crecimiento preocupante, principalmente entre los alumnos con mayor acceso a internet y dispositivos móviles.
De acuerdo con los investigadores, las expresiones más comunes de bullying incluyen agresiones verbales, burlas, exclusión social, amenazas y violencia física, comportamientos que en la mayoría de los casos son minimizados o ignorados tanto por docentes como por padres de familia.
Organizaciones de protección infantil como Casa Alianza estiman que la cifra real podría ser aún más alta, señalando que seis de cada diez niños y adolescentes han enfrentado algún tipo de acoso, según los reportes psicológicos y de acompañamiento que atienden cada año. “El impacto emocional es profundo y puede derivar en depresión, aislamiento o abandono escolar”, advirtieron.
Expertos en educación coinciden en que el bullying no solo afecta la salud emocional y autoestima de los menores, sino que también deteriora el clima escolar, reduce la motivación para aprender y provoca deserción cuando las víctimas no reciben la atención adecuada.
El Observatorio Educativo instó a las autoridades del Ministerio de Educación a reforzar los programas de convivencia escolar, atención psicológica y formación docente, con el fin de construir entornos seguros y promover el respeto dentro de las aulas.
Asimismo, organizaciones sociales subrayan la necesidad de incluir a los padres en las estrategias de prevención y detección temprana, recordando que la lucha contra el acoso escolar no solo es tarea de los maestros, sino de toda la comunidad educativa.
El estudio concluye que Honduras necesita una política nacional de prevención del bullying que combine educación emocional, participación estudiantil y protocolos de intervención efectivos, para evitar que más niños y niñas sigan sufriendo en silencio dentro del sistema educativo.










