Lobo Sosa pide sostener relación económica con China
Según el exmandatario, mantener una relación activa con Pekín permitirá al país acceder a nuevos mercados, atraer capital extranjero y dinamizar sectores productivos clave.

29 de diciembre de 2025
El empresario y expresidente Porfirio Lobo Sosa afirmó este lunes que Honduras debe sostener y potenciar sus vínculos con la República Popular China si quiere asegurar un crecimiento económico sostenido en los próximos años. La declaración se produce en un momento en que las relaciones bilaterales con China ocupan un lugar central en el debate nacional sobre inversión, comercio y desarrollo productivo.
Honduras estableció relaciones diplomáticas con China en 2023 bajo el principio de “una sola China”, comprometiéndose a no mantener vínculos oficiales con Taiwán y a expandir su cooperación con Pekín en múltiples áreas. Desde entonces, ambos países han buscado profundizar el intercambio comercial, avanzar en negociaciones sobre un TLC y consolidar proyectos de inversión que puedan traducirse en crecimiento económico para Honduras.
Lobo Sosa, quien desempeñó la Presidencia de Honduras entre 2010 y 2014, subrayó que China representa uno de los mercados más grandes del mundo y un socio estratégico para ampliar oportunidades de exportación, inversión y cooperación técnica. Según el exmandatario, mantener una relación activa con Pekín permitirá al país acceder a nuevos mercados, atraer capital extranjero y dinamizar sectores productivos clave.
En su análisis, Lobo Sosa enfatizó que las relaciones diplomáticas y comerciales con China no solo responden a intereses comerciales, sino que deben ser vistas como una pieza fundamental de la política exterior hondureña, capaz de complementar otras alianzas tradicionales. Esta postura se da en el marco de la oficialización de vínculos entre Honduras y China, tras la ruptura de lazos con Taiwán hace algunos años, lo que abrió la puerta para cooperación en distintos frentes.
El expresidente señaló que la economía hondureña enfrenta desafíos estructurales, como la necesidad de diversificar sus mercados de exportación, reducir la dependencia de pocos destinos y atraer inversión que contribuya a la generación de empleo. En este sentido, afirmó que la relación con China puede convertirse en una plataforma para acelerar proyectos de infraestructura, comercio agrícola y tecnologías emergentes.
Este llamado se enmarca en un contexto en el que la negociación de un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Honduras y China ha avanzado significativamente, con la mayoría de los capítulos ya acordados, pese a que todavía quedan pasos por completar para su firma definitiva. El objetivo del acuerdo es promover el intercambio comercial, la eliminación de barreras y la llegada de inversión extranjera directa a sectores productivos hondureños.
La vinculación con China también ha traído consigo iniciativas concretas, como acuerdos para facilitar exportaciones hondureñas, inversiones chinas en energía y proyectos de infraestructura, así como la construcción de centros educativos y otros programas de cooperación técnica entre ambos países. Estos esfuerzos han sido promovidos tanto por el Ejecutivo como por sectores empresariales que ven en Pekín un aliado con potencial para contribuir al desarrollo nacional.
No obstante, el fortalecimiento de las relaciones con China también ha generado debates entre analistas y actores políticos, algunos de los cuales advierten sobre los riesgos de un desequilibrio comercial o de convertirse en un país excesivamente dependiente de un solo socio externo. Además, críticos señalan la importancia de que Honduras negocie con criterios claros para evitar acuerdos que no beneficien equitativamente a los productores locales.










