Liberales enfrentan divisiones internas por presidencia del Congreso
Este lunes, el Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal (CCEPL) decidió unificar en una sola sesión extraordinaria la discusión y definición de la postura del partido respecto a quién debe encabezar la directiva del próximo Legislativo para el periodo 2026-2030.

12 de enero de 2026
El Partido Liberal de Honduras se encuentra en un momento crítico de su vida interna tras la derrota electoral de noviembre de 2025, con diferencias marcadas entre líderes sobre la posición que debe asumir la agrupación frente a la elección de la presidencia del Congreso Nacional.
La elección de la presidencia del Congreso Nacional es un paso clave en la estructura de poder que acompañará al próximo presidente del país y será un barómetro de las alianzas y negociaciones entre los distintos grupos políticos representados en el Legislativo. En medio de un Parlamento sin mayoría clara, los liberalistas intentan reconciliar sus diferencias internas para definir una postura unificada que maximice su influencia en el proceso.
Este lunes, el Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal (CCEPL) decidió unificar en una sola sesión extraordinaria la discusión y definición de la postura del partido respecto a quién debe encabezar la directiva del próximo Legislativo para el periodo 2026-2030.
La cita fue convocada luego de que dos reuniones previas, programadas en distintos puntos del país, quedaran sin efecto por la falta de acuerdos internos entre los miembros del instituto político.
El cambio en la agenda del CCEPL expone la fractura interna que atraviesa el liberalismo, con sectores que pugnan por distintas estrategias políticas tras el revés en las elecciones generales. Ese desacuerdo no solo se limita al proceso para definir una postura ante la presidencia del Congreso, sino también a la manera en que el Partido Liberal debe posicionarse frente a otras fuerzas políticas mayoritarias que buscan influir en la directiva legislativa.
A la sesión han sido convocados los 41 diputados propietarios del Partido Liberal junto a sus suplentes, en un intento por alcanzar una postura común que fortalezca la posición de la agrupación en medio de un ajuste de fuerzas dentro del nuevo Congreso, donde ninguna fuerza política tiene mayoría absoluta y las alianzas serán clave para la elección de autoridades.
Fuentes internas del partido señalan que algunos dirigentes abogan por una posición más independiente y crítica frente a los acuerdos con otros bloques, mientras que otros sectores consideran necesario colaborar con fuerzas mayoritarias para asegurar espacios de poder en la directiva legislativa. Estas discrepancias reflejan tensiones acumuladas que van más allá de la elección de un cargo específico y que responden a debates más profundos sobre la identidad y rumbo ideológico del liberalismo después de los comicios.
La elección de la presidencia del Congreso Nacional es un paso clave en la estructura de poder que acompañará al próximo presidente del país y será un barómetro de las alianzas y negociaciones entre los distintos grupos políticos representados en el Legislativo. En medio de un Parlamento sin mayoría clara, los liberalistas intentan reconciliar sus diferencias internas para definir una postura unificada que maximice su influencia en el proceso.










