La tarifa eléctrica apunta a una nueva baja en 2026
En un contexto de presión económica sobre los hogares, la reducción sostenida en la tarifa eléctrica se presenta como un factor clave para apoyar el consumo, mejorar la competitividad y mitigar el impacto del encarecimiento de productos básicos.

19 de diciembre de 2025
La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) anticipa un alivio en el costo de la electricidad para los hogares y sectores productivos del país. De acuerdo con su gerente, Erick Tejada, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) autorizará a finales de este mes el nuevo pliego tarifario correspondiente al primer trimestre de 2026, el cual, según las proyecciones actuales, incluiría una reducción en el precio del kilovatio hora.
La política de ajustes tarifarios impulsada por la ENEE se enmarca en un proceso de reorganización del sector eléctrico y de mayor aprovechamiento de fuentes renovables, con el objetivo de reducir la dependencia de combustibles fósiles y estabilizar los costos de generación.
En un contexto de presión económica sobre los hogares, la reducción sostenida en la tarifa eléctrica se presenta como un factor clave para apoyar el consumo, mejorar la competitividad y mitigar el impacto del encarecimiento de productos básicos.
Tejada explicó que la disminución prevista no sería drástica, pero sí constante, como parte de una tendencia descendente que se ha venido consolidando en los últimos meses. Recordó que el precio del kilovatio hora ha mostrado una caída significativa, al pasar de 6.59 lempiras en julio de 2024 a 4.84 en octubre del mismo año, lo que representa una rebaja cercana al 28%. Bajo este escenario, se proyecta que durante enero, febrero y marzo de 2026 continúe el ajuste a la baja.
El funcionario detalló que este comportamiento favorable responde principalmente al incremento en la generación de energía renovable y a la reducción en los costos de los combustibles utilizados para la producción eléctrica. A su vez, enfatizó que el impacto de estas rebajas no debe limitarse únicamente al recibo de la luz, sino reflejarse en la economía cotidiana de la población.
Finalmente, Tejada subrayó que la expectativa es que la disminución en las tarifas eléctricas contribuya a aliviar los precios de la canasta básica y de otros bienes esenciales, de manera que el beneficio llegue de forma directa al bolsillo de los consumidores y ayude a contener el costo de vida.










