La Concepción se acerca al nivel crítico
Las autoridades han advertido que una caída mayor en los niveles de almacenamiento podría obligar a endurecer las medidas de racionamiento para preservar el recurso durante las próximas semanas.

10 de septiembre de 2026
La represa La Concepción, una de las principales fuentes de abastecimiento de agua para el Distrito Central, se encuentra cada vez más cerca del nivel crítico de almacenamiento y podría ingresar a la denominada zona roja en los próximos dos días si no se registran lluvias suficientes en las cuencas que la alimentan. La advertencia fue realizada por la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), que mantiene vigilancia permanente sobre el comportamiento de los embalses.
El Distrito Central atraviesa una prolongada situación de déficit hídrico que ha reducido de manera considerable las reservas disponibles en sus principales embalses. La Concepción y Los Laureles permanecen dentro del rango de riesgo hídrico alto y sus niveles continúan descendiendo debido a que las precipitaciones registradas hasta ahora no han generado aportes suficientes para recuperar las reservas.
La situación mantiene vigente el esquema de distribución programada del agua potable en la capital. Las autoridades han advertido que una caída mayor en los niveles de almacenamiento podría obligar a endurecer las medidas de racionamiento para preservar el recurso durante las próximas semanas.
El gerente interino de UMAPS, Raúl Lanza, explicó que La Concepción se encontraba a apenas 0.93 puntos porcentuales del umbral del 25 por ciento, nivel establecido como referencia para declarar la condición crítica. De mantenerse la tendencia actual y no producirse precipitaciones importantes, el embalse podría alcanzar ese límite en un plazo aproximado de dos días.
Los Laureles también presenta una situación delicada, aunque todavía conserva una mayor distancia respecto al umbral crítico. Según los reportes recientes, ambos embalses se mantienen por debajo del 30 por ciento de su capacidad, reflejando la presión que la falta de lluvias está ejerciendo sobre el sistema de abastecimiento de Tegucigalpa y Comayagüela.
Ante este escenario, UMAPS realiza un seguimiento diario de las reservas y utiliza las proyecciones meteorológicas de CENAOS y COPECO para determinar cómo podría evolucionar la disponibilidad de agua. Los técnicos también analizan diferentes escenarios para definir medidas de mitigación en caso de que continúe el descenso de los niveles.
Uno de los posibles efectos sería una ampliación del período de racionamiento. Actualmente se aplica una programación de nueve días, pero si las reservas se mantienen entre el 20 y 25 por ciento de su capacidad, las autoridades han señalado que podría ser necesario extender el intervalo hasta 12 días, dependiendo de las condiciones climáticas y de los aportes que reciban las cuencas.










