Instalada comisión para negociar salario mínimo
Entre los puntos clave que abordarán se incluyen indicadores macroeconómicos como la inflación, el costo de vida y la productividad, factores que suelen influir en las decisiones sobre ajustes salariales.

20 de febrero de 2026
En las últimas horas ha quedado oficialmente juramentada la comisión tripartita encargada de iniciar el proceso de negociación y ajuste del salario mínimo para 2026, un paso que marca el inicio de las discusiones formales entre Gobierno, representantes empresariales y sindicatos sobre el ingreso salarial base de los trabajadores hondureños.
La ceremonia de juramentación estuvo encabezada por autoridades de la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social, quienes dieron la bienvenida a los integrantes de la mesa negociadora y destacaron la importancia de un diálogo transparente y equilibrado que contemple tanto las condiciones económicas del país como la protección del poder adquisitivo de los empleados.
La comisión está estructurada bajo un esquema tripartito, con miembros designados por el sector gubernamental, el sector empresarial y las centrales obreras, lo que busca garantizar una representación equitativa de los intereses de cada grupo en la discusión.
Entre los puntos clave que abordarán se incluyen indicadores macroeconómicos como la inflación, el costo de vida y la productividad, factores que suelen influir en las decisiones sobre ajustes salariales.
Tras la juramentación, los participantes acordaron que la próxima semana comenzarán las rondas de presentaciones formales de propuestas de incremento, programadas para abordar temas técnicos y socioeconómicos que deberán ser analizados antes de alcanzar un consenso.
El Gobierno actuará como mediador en el proceso, sin establecer unilateralmente el porcentaje de ajuste, conforme a la normativa que rige este tipo de negociaciones en Honduras.
La instalación de la mesa negociadora se produce con cierto retraso respecto al cronograma habitual, lo que ha generado expectativas en diversos sectores, incluidos trabajadores y empleadores, sobre el impacto que tendrá el ajuste salarial en la economía familiar y en las finanzas empresariales a lo largo del año.
El resultado final de este proceso determinará el nuevo salario mínimo que regirá en el país en 2026 y podría influir en la dinámica del mercado laboral, el consumo interno y la estabilidad de los ingresos de las familias hondureñas.










