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Iglesia exige justicia y perdón a 50 años de la masacre de Los Horcones

La Iglesia católica de Honduras conmemoró este miércoles el 50 aniversario de la masacre de Los Horcones, una tragedia ocurrida el 25 de junio de 1975 en el departamento de Olancho, donde 14 personas, entre campesinos y religiosos, fueron asesinadas en el contexto de una protesta por el hambre y la exigencia de tierras.

26 de junio de 2025

La Iglesia católica de Honduras conmemoró este miércoles el 50 aniversario de la masacre de Los Horcones, una tragedia ocurrida el 25 de junio de 1975 en el departamento de Olancho, donde 14 personas, entre campesinos y religiosos, fueron asesinadas en el contexto de una protesta por el hambre y la exigencia de tierras.

 

Durante una misa oficiada por el jesuita Gregorio Vásquez en El Progreso, Yoro, a la que asistieron familiares de las víctimas, líderes religiosos y campesinos, se reiteró la exigencia de justicia, memoria y perdón. En el evento, el Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC), también liderado por jesuitas, instó al expresidente Manuel Zelaya a reconocer públicamente la responsabilidad de su padre, José Manuel Zelaya, ya fallecido, quien estuvo vinculado directamente al crimen.

 

El sacerdote Ismael Moreno, director del ERIC, enfatizó que esta matanza marcó el colapso del incipiente proceso de reforma agraria en Honduras y advirtió que la deuda histórica del Estado con el campesinado sigue vigente, debido a la persistente conflictividad por la tierra. “Si no se aborda de forma profunda, penosamente el derramamiento de sangre continuará”, advirtió.

 

La masacre ocurrió en un contexto de represión militar y alianza entre terratenientes y fuerzas armadas, bajo el régimen del general Juan Alberto Melgar Castro. Las víctimas se dirigían a Tegucigalpa a participar en una marcha nacional contra el hambre convocada por la Unión Nacional de Campesinos (UNC), pero fueron interceptadas, detenidas por la desaparecida Dirección de Investigación Criminal (DIC) y ejecutadas. Sus cuerpos fueron posteriormente arrojados a un pozo, en un intento de ocultar el crimen.

 

Entre los asesinados estuvieron los sacerdotes Casimiro Cypher (EE.UU.) e Iván Betancourt (Colombia), además de Máximo Aguilera, padre del político Lucas Aguilera.

 

En días recientes, el expresidente Zelaya, esposo de la actual mandataria Xiomara Castro, declaró que su padre estuvo preso más de siete años por prestar la casa donde ocurrió la masacre, aunque culpó a los militares por los asesinatos. Sin embargo, un comunicado del Consejo Superior de las Fuerzas Armadas señala que el arma utilizada para asesinar a nueve de las víctimas fue un fusil 22 Magnum proporcionado por José Manuel Zelaya.

 

Tras la misa, se presentó el documental Entre la memoria y el olvido, que busca mantener viva la verdad y dignificar la memoria de las víctimas. Parte de los responsables del crimen fueron condenados, pero fueron liberados en 1980 por un indulto durante la fase final del régimen militar bajo el general Policarpo Paz García.

 

A medio siglo de los hechos, la Iglesia católica, junto a sectores sociales, exige reconocimiento, justicia y una reforma agraria estructural que impida que tragedias como la de Los Horcones se repitan.

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