Honduras solicita a EEUU prórroga para tepesianos
Ante ese escenario, el Estado hondureño ha intensificado gestiones diplomáticas para buscar alternativas que eviten un impacto abrupto en las familias dependientes de este estatus migratorio, especialmente en materia económica y social.

27 de junio de 2026
El Gobierno de Honduras ha solicitado oficialmente a Estados Unidos la concesión de un periodo de gracia de seis meses para los ciudadanos hondureños amparados bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS), con el objetivo de dar margen a los beneficiarios para ordenar su situación migratoria ante la incertidumbre sobre el futuro del programa.
El TPS ha sido un mecanismo migratorio que durante años ha permitido a miles de hondureños residir y trabajar legalmente en Estados Unidos tras desastres naturales y condiciones extraordinarias en su país de origen. Sin embargo, en los últimos años su continuidad ha estado sujeta a decisiones judiciales y políticas que han generado incertidumbre entre los beneficiarios.
Ante ese escenario, el Estado hondureño ha intensificado gestiones diplomáticas para buscar alternativas que eviten un impacto abrupto en las familias dependientes de este estatus migratorio, especialmente en materia económica y social.
La solicitud fue planteada por autoridades hondureñas como una medida humanitaria que permitiría a los tepesianos disponer de seis meses adicionales en caso de una eventual cancelación o finalización del programa, según información divulgada sobre la gestión diplomática reciente.
El objetivo del periodo de gracia sería brindar tiempo para que los beneficiarios puedan resolver compromisos esenciales como vivienda, educación de sus hijos, tratamientos médicos y trámites migratorios alternativos, reduciendo el impacto inmediato de una posible pérdida del beneficio.
El Gobierno ha señalado que mantiene conversaciones y acercamientos con autoridades estadounidenses dentro de una estrategia más amplia enfocada en la situación migratoria de los hondureños en ese país, en coordinación con la Cancillería y el cuerpo diplomático.
Mientras tanto, miles de familias permanecen en un escenario de incertidumbre, a la espera de decisiones judiciales y políticas en Estados Unidos que definirán el futuro del TPS y el alcance de las medidas de transición que podrían aplicarse en caso de cambios en el programa.











