Honduras retoma exploración petrolera en el Caribe
De acuerdo con la planificación oficial, la primera fase de los trabajos se desarrollará durante septiembre y octubre en aguas profundas frente a Gracias a Dios, amparada en la licencia ambiental correspondiente.

28 de agosto de 2026
Honduras se prepara para una nueva fase de exploración de posibles recursos petroleros en el Caribe, específicamente frente a las costas del departamento de Gracias a Dios. El proceso, liderado por la Secretaría de Energía (SEN), busca determinar mediante tecnología sísmica moderna si existen hidrocarburos en cantidades que eventualmente puedan resultar comercialmente aprovechables.
La iniciativa representa un nuevo intento por conocer el potencial energético de una zona donde Honduras ha realizado investigaciones petroleras durante más de 50 años. En esta ocasión, las autoridades pretenden obtener información científica más precisa antes de considerar cualquier decisión relacionada con una eventual perforación.
Como parte de la nueva etapa está previsto un estudio sísmico tridimensional (3D), herramienta utilizada para obtener una representación más detallada de las estructuras geológicas que se encuentran debajo del lecho marino.
De acuerdo con la planificación oficial, la primera fase de los trabajos se desarrollará durante septiembre y octubre en aguas profundas frente a Gracias a Dios, amparada en la licencia ambiental correspondiente.
Una segunda fase está contemplada para el segundo trimestre de 2027 y abarcaría zonas de aguas someras. Las autoridades señalan que esta etapa se programaría durante el período de veda de la mayoría de las pesquerías, con el propósito de reducir posibles interferencias con las actividades del sector.
El proceso estará a cargo del consorcio CARIBEX/Talos Energy, que cuenta con experiencia en operaciones de exploración y producción tanto en aguas profundas como someras, particularmente en el Golfo de México y frente a las costas de México.
La Secretaría de Energía sostiene que la exploración deberá realizarse bajo criterios de protección ambiental, responsabilidad social y cumplimiento de la legislación hondureña.
Entre las principales preocupaciones se encuentra la protección de los arrecifes y la reducción de posibles efectos sobre la pesca artesanal e industrial. Para ello, se contempla coordinación con representantes del sector pesquero, autoridades locales y la Marina Mercante Nacional.
El Gobierno también plantea que el proceso debe desarrollarse con transparencia y con mecanismos de diálogo con los sectores que pudieran verse involucrados por las actividades marítimas.
Uno de los puntos que las autoridades buscan dejar claro es que la realización del estudio sísmico no constituye una autorización para perforar pozos ni para comenzar la producción de petróleo.
El objetivo inmediato es recopilar información que permita determinar si las estructuras geológicas estudiadas presentan características que justifiquen avanzar hacia una fase posterior de exploración.
Si los resultados fueran favorables, cualquier eventual perforación tendría que someterse a los procedimientos y permisos establecidos por las leyes hondureñas. Una eventual producción comercial también requeriría nuevas autorizaciones y el cumplimiento de las obligaciones ambientales y legales correspondientes.
En los casos en que resulte aplicable, el proceso deberá contemplar además la Consulta Previa, Libre e Informada a los pueblos originarios, conforme a las disposiciones nacionales e internacionales aplicables.
Para el Gobierno, la exploración representa una oportunidad para determinar con evidencia científica si Honduras posee reservas de hidrocarburos capaces de generar beneficios económicos.
Sin embargo, todavía no existe confirmación de que se hayan encontrado reservas comercialmente explotables. Esa determinación dependerá de los resultados de las investigaciones y, eventualmente, de las fases exploratorias posteriores.
En caso de que futuras investigaciones y perforaciones confirmaran la existencia de cantidades comerciales de hidrocarburos, el desarrollo de una industria petrolera podría generar actividad económica en áreas como transporte marítimo, logística, alojamiento, alimentación, servicios médicos y otros sectores especializados.
Por ahora, el proceso se encuentra en una etapa de evaluación y exploración, por lo que cualquier expectativa sobre producción petrolera debe considerarse condicionada a los resultados técnicos y a las autorizaciones que correspondan.
La Secretaría de Energía aseguró que continuará dando seguimiento a las actividades y comunicando los avances del proyecto, con el compromiso de que cada etapa se ejecute dentro del marco jurídico hondureño.
El Gobierno de Nasry Asfura plantea que la exploración busca determinar si los recursos naturales ubicados en el Caribe hondureño pueden representar una alternativa energética y económica para el país, sin dejar de lado las obligaciones ambientales y sociales.
Contexto: Honduras lleva décadas explorando la posibilidad de encontrar petróleo en su territorio marítimo. La nueva fase pretende aprovechar herramientas tecnológicas más avanzadas para obtener información sobre el subsuelo marino antes de decidir si existen condiciones para continuar hacia actividades exploratorias de mayor alcance.










