Honduras mantiene la violencia más alta de Centroamérica pese a estado de excepción
A pesar de una disminución en la tasa de homicidios, Honduras continúa siendo el país más violento de Centroamérica, según advirtió el director de Seguridad y Justicia de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Nelson Castañeda.

19 de septiembre de 2025
A pesar de una disminución en la tasa de homicidios, Honduras continúa siendo el país más violento de Centroamérica, según advirtió el director de Seguridad y Justicia de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Nelson Castañeda.
El experto señaló que la prolongación del estado de excepción refleja que las autoridades consideran que la crisis de seguridad no puede ser abordada únicamente mediante la aplicación tradicional de la ley. “Si se mantiene el estado de excepción, es porque vivimos en una situación que no tiene solución bajo los esquemas normales de la constitución”, afirmó.
Castañeda enfatizó que, aunque existe capacidad dentro de las instituciones de seguridad y defensa y se ha incrementado el presupuesto mediante la tasa de seguridad, se requieren estrategias más contundentes para reducir el crimen organizado, los homicidios, la extorsión y los femicidios.
“Reconocemos la reducción en homicidios, pero seguimos siendo el país más violento de la región”, recalcó, destacando que el pueblo exige medidas efectivas que realmente protejan a la ciudadanía.
El director de la ASJ también advirtió sobre la desmotivación del personal fiscal y de investigación, y la necesidad de una distribución estratégica del presupuesto para mejorar la efectividad de las instituciones.
“Recientemente se aprobó un aumento histórico para el Ministerio Público en el presupuesto de 2026. Ojalá que el próximo gobierno no revierta este avance, porque un ministerio con recursos insuficientes no puede lograr resultados significativos”, concluyó.
Honduras sigue enfrentando retos importantes en seguridad, mientras los países vecinos muestran tasas más bajas de homicidios. La prolongación del estado de excepción y el aumento de recursos buscan frenar la violencia, pero expertos como Castañeda insisten en que solo el fortalecimiento institucional y estrategias más focalizadas podrán generar un impacto real en la seguridad de la población.










