Honduras impulsa mejora del programa de alimentación escolar
La titular de la cartera educativa, Arely Argueta, se reunió con representantes del programa internacional McGovern-Dole, una iniciativa impulsada por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, que busca combatir el hambre y apoyar el acceso a la educación en comunidades vulnerables.

7 de febrero de 2026
El Ministerio de Educación anunció un plan para reforzar la alimentación de los estudiantes dentro de las escuelas públicas, con el objetivo de mejorar tanto la nutrición como la asistencia a clases, informaron las autoridades educativas esta semana.
La titular de la cartera educativa, Arely Argueta, se reunió con representantes del programa internacional McGovern-Dole, una iniciativa impulsada por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, que busca combatir el hambre y apoyar el acceso a la educación en comunidades vulnerables.
Según el plan, el reforzamiento de la merienda escolar se enmarca dentro de un esfuerzo mayor por asegurar que niños y adolescentes, especialmente en zonas rurales de Honduras, reciban una alimentación diaria nutritiva durante la jornada escolar y así contribuir a su rendimiento académico y bienestar general.
El proyecto contempla una cobertura ampliada entre 2025 y 2031, en la que se busca incluir a casi 2,000 escuelas en los departamentos de La Paz e Intibucá, beneficiando a cerca de 96,000 estudiantes desde preescolar hasta noveno grado, además de involucrar a docentes y padres de familia en la implementación y seguimiento del programa.
El plan no solo se centra en la entrega diaria de alimentos en el aula durante los días lectivos, sino que también incorpora formación docente y apoyo educativo complementario, con la finalidad de elevar la calidad del aprendizaje y promover hábitos nutricionales saludables entre los menores.
Este esfuerzo se alinea con el Programa Nacional de Alimentación Escolar (PNAE) que la Secretaría de Educación ha desarrollado durante varios años para garantizar la seguridad alimentaria de los escolares hondureños. En 2025, el país ya contaba con uno de los sistemas de alimentación escolar de mayor cobertura en la región, beneficiando a más de 1.3 millones de estudiantes en miles de centros educativos públicos.
Expertos en educación y nutrición sostienen que los programas de alimentación en las escuelas pueden ser claves para incrementar la asistencia, reducir la deserción y mejorar el rendimiento académico, sobre todo en áreas con altos índices de pobreza y desnutrición.
Sin embargo, también señalan que la calidad nutricional de las meriendas debe ser una prioridad constante para garantizar impactos más profundos en la salud y el desarrollo de los niños.
Con estas acciones, Honduras pretende consolidar una estrategia integral que vincule la educación con la seguridad alimentaria, enfrentando desafíos estructurales que han dificultado el acceso y la permanencia de los alumnos en las aulas.










