Honduras enfrenta mayor vulnerabilidad climática, advierte Quintanilla
Asimismo, advirtió que la dependencia de la generación hidroeléctrica representa un factor de riesgo adicional, ya que la variabilidad climática puede comprometer la producción de energía en períodos de sequía prolongada, afectando tanto a la industria como al consumo doméstico.

15 de junio de 2026
El especialista en cambio climático César Quintanilla advirtió que Honduras se encuentra en una situación de creciente vulnerabilidad ante los efectos del calentamiento global, los cuales ya se reflejan en fenómenos como el aumento de temperaturas, la reducción de fuentes de agua y la mayor intensidad de eventos climáticos extremos en el territorio nacional.
De acuerdo con expertos en la materia, Honduras figura entre los países más expuestos de la región centroamericana a los impactos del cambio climático debido a su ubicación geográfica y a su alta dependencia de sectores sensibles como la agricultura y los recursos hídricos. Este escenario incrementa los riesgos para la seguridad alimentaria, el abastecimiento de agua y la estabilidad económica de amplias zonas del país.
En este contexto, organismos internacionales y especialistas han señalado que fenómenos como sequías prolongadas, inundaciones y tormentas más intensas podrían volverse más frecuentes, afectando tanto a comunidades rurales como urbanas, especialmente en regiones del Corredor Seco Centroamericano, donde las condiciones de pobreza agravan la vulnerabilidad.
Durante sus declaraciones, Quintanilla explicó que el cambio climático ya no debe entenderse como un riesgo futuro, sino como una realidad que está generando impactos directos en el país, especialmente en la disponibilidad de agua y en la producción agrícola, dos sectores clave para la economía hondureña.
El experto señaló que la disminución de las lluvias y el aumento de las temperaturas están afectando los ciclos naturales, provocando estrés hídrico en distintas regiones y reduciendo la capacidad de recuperación de los sistemas naturales, lo que incrementa la presión sobre las comunidades más expuestas.
Asimismo, advirtió que la dependencia de la generación hidroeléctrica representa un factor de riesgo adicional, ya que la variabilidad climática puede comprometer la producción de energía en períodos de sequía prolongada, afectando tanto a la industria como al consumo doméstico.
Quintanilla insistió en la necesidad de fortalecer las políticas de adaptación, mejorar la gestión del agua y promover prácticas sostenibles que permitan reducir la exposición del país ante los efectos del clima cambiante, así como impulsar una mayor conciencia ambiental en la población.
Finalmente, subrayó que la falta de acción oportuna podría agravar los impactos en los próximos años, por lo que consideró urgente avanzar en estrategias integrales que protejan los recursos naturales y refuercen la resiliencia de Honduras frente a la crisis climática global.










