Honduras busca abrir más mercados para el aceite de palma
Gobierno, productores e industriales del sector palmero analizaron medidas laborales, ambientales y sociales para mejorar la competitividad de las exportaciones hondureñas, con especial atención a las exigencias del mercado europeo.

11 de agosto de 2026
El Gobierno de Honduras sostuvo este martes una reunión con representantes de productores e industriales de palma africana para evaluar los principales desafíos que enfrenta el sector y definir acciones orientadas a fortalecer su capacidad de competir en los mercados internacionales.
El encuentro se desarrolló en Casa Presidencial y fue encabezado por el ministro de la Presidencia, Juan Carlos García. También participaron el secretario de Trabajo, Fernando Puerto Castro; la secretaria de Derechos Humanos, Leda García Pagán; funcionarios del Instituto Nacional de Conservación Forestal (ICF) y de la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (Serna), además de representantes del sector palmero.

Uno de los principales puntos abordados fue la necesidad de adecuar las condiciones de producción y exportación a los requerimientos que imponen los mercados internacionales, particularmente el europeo.
De acuerdo con representantes del sector, alrededor del 70 % de las exportaciones hondureñas de aceite de palma tiene como destino Europa, por lo que el cumplimiento de las nuevas disposiciones sociales, laborales y ambientales de la Unión Europea constituye un elemento determinante para mantener y ampliar la presencia del producto hondureño.
Durante la reunión se analizaron asuntos relacionados con seguridad social, condiciones laborales, derechos humanos, permisos y cumplimiento ambiental, así como los procesos de debida diligencia que actualmente son solicitados a los productos que ingresan al mercado europeo.
Estos requisitos representan un desafío para la industria, pero también una oportunidad para mejorar los procesos de producción y facilitar el acceso a nuevos compradores internacionales.

Arnold Cruz, presidente de la Federación Nacional de Productores de Palma de Honduras (Fenapalma), calificó como favorable el resultado del encuentro y destacó la disposición mostrada por las autoridades para escuchar las inquietudes de productores e industriales.
Según Cruz, el diálogo permitió identificar un horizonte de trabajo conjunto y avanzar en asuntos que consideran fundamentales para el futuro del sector.
El dirigente señaló además que existe expectativa de alcanzar acuerdos que permitan atender las necesidades productivas, sociales y empresariales de la actividad palmera.
Por su parte, José de la Cruz Ruiz, presidente de la Asociación de Productores de Aceite de Palma, resaltó que la actividad tiene una importante participación dentro de las exportaciones hondureñas y que Europa representa su principal mercado.

Explicó que varias de las preocupaciones planteadas requieren la participación coordinada de distintas instituciones del Estado, debido a que involucran aspectos laborales, de seguridad social, derechos humanos y regulación ambiental.
Entre los temas discutidos también estuvieron las exigencias vinculadas con la trazabilidad y la debida diligencia, elementos que han adquirido mayor importancia para los exportadores que buscan permanecer en cadenas comerciales internacionales.
Ruiz consideró que el diálogo entre Gobierno y sector privado fue abierto y permitió plantear alternativas para enfrentar los retos que actualmente tiene la industria.

La palma africana constituye una de las actividades agrícolas orientadas a la exportación en Honduras y genera actividad económica a lo largo de distintas etapas de la cadena productiva, desde el cultivo y procesamiento hasta la comercialización del aceite.
En ese contexto, mantener el acceso a Europa resulta estratégico para productores e industriales, especialmente ante el incremento de los estándares que deben cumplir los bienes agrícolas que ingresan a ese mercado.

La coordinación entre las instituciones públicas y el sector privado busca, por tanto, evitar que las nuevas exigencias se conviertan en obstáculos para las exportaciones hondureñas y, al mismo tiempo, promover mejores prácticas en materia ambiental, laboral y social.
El Gobierno de Nasry Asfura señaló que continuará trabajando con los sectores productivos para identificar soluciones y fortalecer las condiciones que permitan a las empresas hondureñas competir fuera del país.
El reto ahora será convertir los acuerdos alcanzados en acciones concretas que permitan elevar la competitividad de la palma hondureña, preservar sus mercados actuales y crear condiciones para conquistar nuevos destinos comerciales sin descuidar los estándares ambientales, laborales y de derechos humanos.










