Honduras apuesta por nuevas semillas para elevar producción de arroz
El sector arrocero hondureño enfrenta el desafío de aumentar su capacidad productiva para atender una demanda interna que en distintos momentos supera la oferta generada por los productores nacionales.

12 de agosto de 2026
Honduras busca dar un nuevo impulso a la producción nacional de arroz mediante la incorporación de variedades de mayor rendimiento y el intercambio de conocimientos técnicos con República Dominicana, una estrategia que pretende mejorar la productividad del cultivo y avanzar hacia una menor dependencia de las importaciones.
El sector arrocero hondureño enfrenta el desafío de aumentar su capacidad productiva para atender una demanda interna que en distintos momentos supera la oferta generada por los productores nacionales. En respuesta, la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) ha comenzado a promover el uso de semilla certificada y materiales genéticos con mejores características agronómicas.
Como parte de esta estrategia, Honduras ha recurrido a la experiencia de República Dominicana, país que durante años ha desarrollado programas de investigación, mejoramiento genético y asistencia técnica para elevar el rendimiento de sus cultivos de arroz. El modelo dominicano incluye el desarrollo de variedades adaptadas a distintas condiciones y la transferencia de conocimientos a los productores.
La iniciativa hondureña contempla la evaluación de nuevas variedades de arroz que podrían permitir mayores rendimientos por área cultivada.
El propósito es determinar cuáles materiales presentan mejores resultados bajo las condiciones de suelo y clima de las principales zonas productoras del país.
Uno de los primeros pasos consiste en establecer alrededor de 1,000 manzanas de cultivo con semilla certificada de alto rendimiento, proyecto que cuenta con una inversión aproximada de cinco millones de lempiras. Las parcelas servirán para observar el comportamiento de las variedades y generar información que permita definir una eventual ampliación del programa.
La cooperación con República Dominicana adquiere relevancia debido a la experiencia acumulada por ese país en materia de investigación arrocera. Su Ministerio de Agricultura ha desarrollado variedades orientadas a incrementar la productividad, mejorar la calidad del grano y reducir problemas que afectan el rendimiento de las plantaciones.
Entre los objetivos de Honduras también figura fortalecer las capacidades de los agricultores mediante acompañamiento técnico. La incorporación de una nueva semilla, explican los antecedentes del programa, no representa por sí sola una solución: su desempeño depende del manejo agronómico, fertilización, control de malezas, disponibilidad de agua y otras prácticas aplicadas durante el ciclo productivo.
La experiencia dominicana muestra el potencial de esta combinación. La introducción de materiales genéticos más productivos ha contribuido al crecimiento de su producción arrocera. Datos publicados en 2026 señalan que República Dominicana pasó de producir aproximadamente 13 millones de quintales en 2020 a unos 15 millones en 2025, un incremento cercano al 12 %.
Para Honduras, el reto consiste ahora en comprobar qué variedades pueden adaptarse mejor a sus condiciones y lograr que los resultados obtenidos en las parcelas experimentales puedan trasladarse posteriormente a una mayor cantidad de productores.
La apuesta forma parte de un esfuerzo m ás amplio por fortalecer la producción de granos básicos y mejorar la seguridad alimentaria. El incremento de la productividad nacional permitiría reducir gradualmente la presión que ejercen las importaciones sobre el abastecimiento interno y, al mismo tiempo, generar mejores oportunidades para los productores arroceros.
En ese sentido, la cooperación técnica y el acceso a semillas de mejor calidad se presentan como herramientas para modernizar el cultivo y construir una producción hondureña más competitiva, con la expectativa de que los resultados de las primeras siembras permitan definir el camino para ampliar el programa en los próximos ciclos agrícolas.










