Honduras admite no tener radares activos contra el narcotráfico
La declaración se produce días después de que la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, asegurara que el espacio aéreo hondureño ha sido utilizado como corredor para vuelos procedentes de Venezuela cargados con droga.
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15 de agosto de 2025
En un contexto de fuertes señalamientos internacionales sobre el papel de Honduras en el tránsito de drogas, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Roosevelt Hernández, reveló que el país carece de radares operativos para la detección y seguimiento de aeronaves vinculadas al narcotráfico.
La declaración se produce días después de que la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, asegurara que el espacio aéreo hondureño ha sido utilizado como corredor para vuelos procedentes de Venezuela cargados con droga. Según Hernández, Honduras recibió radares hace varios años, pero estos llegaron con fallas que los dejaron inoperativos. Actualmente, solo uno funciona y está destinado exclusivamente a la vigilancia en el Golfo de Fonseca, dejando amplias áreas —especialmente el litoral atlántico— sin cobertura tecnológica.
“Cuando nos entregaron los equipos, no estaban en condiciones para operar. Eso limita nuestra capacidad de detección temprana en zonas críticas”, reconoció el alto mando militar.
Pese a estas limitaciones, aseguró que las Fuerzas Armadas mantienen acciones de patrullaje aéreo y marítimo para frenar el paso de cargamentos ilícitos.
Sin embargo, en lo que va del año solo se ha registrado un caso de aeronave interceptada con droga, lo que refleja lo complejo que resulta monitorear el espacio aéreo sin herramientas adecuadas.
Hernández defendió el trabajo de las fuerzas de seguridad y señaló que se requiere apoyo internacional y recursos adicionales para cerrar las brechas en materia de vigilancia.
También subrayó que la lucha contra el narcotráfico no solo depende de radares, sino de un trabajo coordinado de inteligencia, patrullajes y control de rutas terrestres y marítimas.
Analistas en seguridad consideran que esta revelación abre un debate sobre la eficacia de las inversiones en tecnología militar y el manejo de los recursos destinados a combatir el crimen organizado. La ausencia de cobertura aérea plena no solo afecta la interceptación de aeronaves ilegales, sino que limita la capacidad de reacción ante otros delitos transnacionales como el contrabando y la pesca ilegal.
La situación deja a Honduras en una posición vulnerable en medio de una región que sigue siendo estratégica para el paso de droga hacia Estados Unidos. El reconocimiento público de esta carencia por parte de las Fuerzas Armadas podría servir como un llamado de atención para reforzar la cooperación internacional y priorizar la recuperación o sustitución de estos sistemas de radar.










