Hogares ajustan gastos ante nueva alza en la canasta básica
El incremento reciente en productos como frijoles, pollo y otros alimentos de primera necesidad está afectando directamente el presupuesto de los hogares, que ya lidian con bajos ingresos y una economía estancada.

9 de agosto de 2025
El costo de la canasta básica continúa en ascenso y obliga a miles de familias hondureñas a modificar sus hábitos de consumo para poder cubrir lo esencial. El incremento reciente en productos como frijoles, pollo y otros alimentos de primera necesidad está afectando directamente el presupuesto de los hogares, que ya lidian con bajos ingresos y una economía estancada.
En el Mercado Zonal Belén de Tegucigalpa, el presidente de la Asociación de Vendedores, Edwin Molina, informó que el precio de la carga de frijoles subió 80 lempiras, el quintal aumentó 40 lempiras y la medida se encareció en 4 lempiras. A esto se suma el alza de un lempira en la libra de pollo, que ahora se vende a 30 lempiras. El cartón de huevos, en cambio, mantiene su precio entre 78 y 93 lempiras, según el tamaño.
La población capitalina denuncia que el principal obstáculo para mejorar su situación económica es que los salarios no crecen al ritmo de los precios. La falta de empleo y la inseguridad jurídica figuran entre los factores que frenan el desarrollo y generan incertidumbre en los negocios. En este escenario, algunos comerciantes han optado por bajar sus precios para no perder clientela, aun cuando ello signifique sacrificar parte de sus ganancias.
Pese a este panorama, el director del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Eugenio Sosa, asegura que los ingresos promedio por hogar han mostrado una tendencia al alza. Según la Encuesta Permanente de Hogares, el ingreso pasó de 10,817 lempiras en 2021 a 15,899 en 2023 y alcanzó los 16 mil en 2024. Los datos de 2025 aún están pendientes de publicación, aunque se espera que reflejen un incremento.
Mientras las estadísticas muestran una mejora, la realidad diaria de los hondureños parece ir en sentido contrario, con más restricciones en la mesa y un presupuesto que, mes a mes, alcanza para menos.










