Gobierno prepara seguridad para regreso de JOH
Analistas consideran que la llegada de Hernández podría convertirse nuevamente en un tema central dentro del debate político nacional, debido a la influencia que mantuvo durante años dentro del Partido Nacional y a las posiciones encontradas que existen sobre su figura.

25 de julio de 2026
El Gobierno del presidente Nasry Asfura informó que se establecerán medidas de seguridad para el retorno al país del expresidente Juan Orlando Hernández, quien regresará a Honduras luego del proceso que enfrentó en Estados Unidos. Las autoridades señalaron que el operativo responderá a protocolos institucionales y a la condición de Hernández como exmandatario de la República.
Juan Orlando Hernández, quien gobernó Honduras entre 2014 y 2022, volverá al territorio nacional tras haber recibido un indulto del presidente estadounidense Donald Trump.
El exgobernante había sido condenado en Estados Unidos por delitos relacionados con narcotráfico y posteriormente quedó en libertad tras la medida otorgada por el mandatario estadounidense.
El anuncio de su retorno ha generado diversas reacciones dentro del país, debido al impacto político que tuvo su administración y al proceso judicial internacional que marcó los últimos años de su trayectoria pública. Sectores políticos y sociales han seguido con atención las decisiones que tomarán las autoridades hondureñas ante su llegada.
La administración de Nasry Asfura explicó que la seguridad que recibirá Hernández estará relacionada con su condición de expresidente y no con un cargo público vigente. Las autoridades indicaron que se aplicarán mecanismos de protección establecidos para figuras que han ocupado la Presidencia de la República.
El mandatario hondureño había señalado previamente que el retorno de Hernández será tratado bajo el principio de que cualquier ciudadano que ingresa al país debe ser recibido conforme al marco legal correspondiente. Asfura afirmó que corresponde a las instituciones actuar de acuerdo con sus competencias.
Aunque Hernández ya no forma parte de la estructura gubernamental, el Gobierno considera necesario implementar un esquema de resguardo ante la expectativa generada por su llegada y la atención pública que ha provocado el caso. El despliegue estará enfocado en mantener el orden y garantizar la seguridad durante el proceso de retorno.
El regreso del exmandatario también abre un nuevo capítulo en los procesos legales pendientes en Honduras. De acuerdo con reportes, el indulto recibido en Estados Unidos no necesariamente elimina otros expedientes que puedan existir en el país, por lo que su situación jurídica seguirá bajo análisis de las autoridades competentes.
Analistas consideran que la llegada de Hernández podría convertirse nuevamente en un tema central dentro del debate político nacional, debido a la influencia que mantuvo durante años dentro del Partido Nacional y a las posiciones encontradas que existen sobre su figura.










