Gobierno anuncia acciones por video de menor
La publicación provocó una reacción mayoritariamente crítica de usuarios, quienes cuestionaron que la necesidad económica de un menor fuera utilizada como parte de un contenido para plataformas digitales.

19 de agosto de 2026
La difusión de un video en redes sociales en el que un menor de edad aparece sometido a una situación que ha generado fuertes críticas provocó la reacción de autoridades hondureñas. La designada presidencial María Antonieta Mejía anunció que se activará la ruta institucional para proteger al niño y determinar si existen responsabilidades por parte de los creadores de contenido involucrados.
El caso involucra a dos tiktokers identificados públicamente como Soy Rosel y Urías Lobo, quienes, según las imágenes difundidas, ofrecieron 500 lempiras al menor a cambio de que permitiera que le raparan el cabello. La escena generó cuestionamientos debido a la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba el niño.
La controversia surgió luego de que el material comenzara a circular ampliamente en redes sociales. La publicación provocó una reacción mayoritariamente crítica de usuarios, quienes cuestionaron que la necesidad económica de un menor fuera utilizada como parte de un contenido para plataformas digitales.
Ante esta situación, Mejía, en su condición de presidenta del Sistema Integral de Garantía de Derechos de la Niñez y Adolescencia en Honduras, informó que se solicitó activar los mecanismos correspondientes para localizar al menor y conocer las circunstancias que rodean su situación.
La funcionaria señaló que la prioridad será establecer las condiciones familiares y sociales del niño, además de identificar las necesidades que enfrenta. El objetivo, explicó, no sería únicamente ubicarlo, sino determinar qué medidas pueden adoptarse para garantizar sus derechos.
La intervención también contempla establecer si hubo una vulneración de la integridad y dignidad del menor y, de ser necesario, determinar las responsabilidades correspondientes conforme a la legislación hondureña.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa el debate acerca de los límites que deben observar los creadores de contenido cuando involucran a personas en condición de vulnerabilidad, especialmente cuando se trata de niños.
Las críticas se han concentrado en que una situación de necesidad económica habría sido convertida en material para redes sociales, independientemente de la intención que los involucrados aseguren haber tenido.
Mejía dejó claro que el Estado buscará intervenir para garantizar la protección del menor y establecer si corresponde deducir responsabilidades. Por ahora, el caso se encuentra en una etapa de identificación y evaluación de las circunstancias.
La funcionaria enfatizó que la protección de los niños debe prevalecer frente a cualquier interés relacionado con la generación de contenido o entretenimiento en plataformas digitales.










