Gobierno advierte sanciones mientras enfermeras anuncian paro progresivo
El sector salud atraviesa un nuevo capítulo de tensión. La Secretaría de Salud (Sesal) emitió un comunicado en el que instruyó a las enfermeras y enfermeros auxiliares a permanecer en sus áreas de trabajo y advirtió que aplicará sanciones a quienes incumplan los contratos vigentes.

1 de septiembre de 2025
El sector salud atraviesa un nuevo capítulo de tensión. La Secretaría de Salud (Sesal) emitió un comunicado en el que instruyó a las enfermeras y enfermeros auxiliares a permanecer en sus áreas de trabajo y advirtió que aplicará sanciones a quienes incumplan los contratos vigentes.
Según la institución, el servicio a la población no puede verse interrumpido, y recordó que la ley contempla medidas disciplinarias para quienes abandonen sus funciones. “Ninguna razón justifica la ausencia en los puestos asignados”, subrayó el pronunciamiento oficial, al tiempo que insistió en mantener el diálogo como vía de entendimiento con el personal sanitario.
Sin embargo, del otro lado, la Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros Auxiliares de Honduras (ANEEAH) anunció que a partir del lunes iniciará una huelga progresiva en hospitales y centros de salud del país. El presidente del gremio, Josué Orellana, argumentó que el Gobierno no ha cumplido con compromisos adquiridos, entre ellos el pago de deudas salariales y la mejora de las condiciones laborales.
Orellana aclaró que, aunque la protesta será escalonada, se garantizará la atención en áreas críticas como emergencias y unidades de cuidados intensivos para no poner en riesgo la vida de los pacientes. Aun así, advirtió que la presión aumentará si no se obtiene una respuesta concreta.
El conflicto pone en evidencia la frágil relación entre la Sesal y el personal de enfermería, que históricamente ha recurrido a protestas para exigir sus derechos. Mientras la institución asegura que mantiene una política de apertura y disposición al diálogo, el gremio insiste en que las mesas de negociación no han dado resultados.
La situación también revive un debate más amplio: la precariedad del sistema público de salud y la deuda acumulada con quienes forman parte de su primera línea de atención.
En este contexto, el reto del Gobierno será encontrar un equilibrio entre la continuidad del servicio y la atención a las demandas legítimas de los trabajadores, evitando una crisis mayor en un sector ya golpeado por limitaciones estructurales.










