Exgerente de HLV pide protección y denuncia presunta estafa
La empresa ofrecía un modelo que prometía rendimientos en períodos cortos, situación que generó cuestionamientos y llevó a la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) a advertir sobre posibles esquemas piramidales.

1 de septiembre de 2026
Josué Portillo, quien se desempeñó como gerente de Horizon Line Investment Group (HLV) en Gracias, Lempira, afirmó que también fue víctima del esquema que promovía la empresa y pidió protección para él y su familia, mientras las autoridades analizan las denuncias relacionadas con la plataforma y las dificultades que enfrentan sus usuarios para recuperar sus fondos.
Las denuncias contra HLV aumentaron desde mediados de agosto, después de que usuarios reportaran problemas para acceder a la plataforma digital y retirar el dinero que habían invertido. La empresa ofrecía un modelo que prometía rendimientos en períodos cortos, situación que generó cuestionamientos y llevó a la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) a advertir sobre posibles esquemas piramidales.
El Ministerio Público recibió una denuncia presentada por Portillo y señaló que el expediente se encontraba inicialmente en su módulo de recepción para ser revisado junto con la documentación entregada antes de determinar la fiscalía que asumiría el caso.
Portillo aseguró que, después de conocer el funcionamiento de HLV y de haber trabajado como representante de la compañía en Gracias, llegó a la conclusión de que el modelo podría corresponder a una presunta estafa piramidal. El exgerente sostiene que la situación también le provocó pérdidas económicas y que decidió acudir ante las autoridades para aportar información sobre la operación.
Según su relato, comenzó a trabajar con la empresa en marzo de 2026, después de revisar documentación que, en ese momento, le generó confianza sobre la legalidad del negocio. Posteriormente, los problemas relacionados con la plataforma y los fondos de los participantes cambiaron su percepción sobre la organización.
La situación se complicó cuando la plataforma dejó de funcionar con normalidad y numerosos usuarios manifestaron que no podían retirar sus inversiones. También surgieron reportes sobre solicitudes de nuevos pagos o procesos adicionales para recuperar el acceso a las cuentas, circunstancias que incrementaron la preocupación entre los participantes.
Portillo afirmó además que comenzó a recibir amenazas de muerte después de que varias personas que habían ingresado al esquema mediante su intermediación reclamaran por sus recursos. Ante esta situación, solicitó medidas de protección al Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) para él y sus familiares.
El exgerente también manifestó su disposición a colaborar con las autoridades y convertirse en testigo protegido, al considerar que la información que posee podría ayudar a identificar a quienes estarían detrás de la operación.
Mientras tanto, las autoridades deberán determinar el alcance de las denuncias, el número real de personas afectadas, los montos involucrados y si las operaciones de HLV constituyeron algún delito. Hasta ahora, la clasificación como estafa piramidal o esquema Ponzi es una acusación que deberá ser comprobada mediante la investigación oficial.










